miércoles, 27 de noviembre de 2013

Capitulo 3-

‘‘--eso a Justin le afectó mucho. ’’







     Era Justin Bieber junto a su team, no sabía cómo reaccionar, si acercarme normal o emocionada, sin embargo me lo quede mirando, esa sonrisa hermosa, sus tatuajes, esos ojos color miel, su piel blanca, justo se había quitado la gorra, su cabello dorado, es hermoso, ellos se dieron cuenta de que los estaba mirando y Justin se sonrojo un poco al notar mi cara, era tan no sé, según de una chica enamorada. Notaba que Alfredo se acercaba poco a poco a mí


-Tu eres la chica a la que le di mi número y nunca escribió -Dijo Alfredo acercando su predicción
-Si, fui yo -Dije entre risas. –Mucho gusto soy Camille Foward
-Bueno tú ya sabes mi nombre, o eso supongo, Soy Alf... 
-Alfredo Flores –Dije terminando lo que decía emocionada
-Si, bueno me tengo que ir, adiós, espero y nos veamos pronto, estaremos un tiempo aquí en Atlanta ¿eres de aquí? –Dijo Alfredo alejándose poco a poco
-Si –Susurré asintiendo mientras observaba como se iba alejando de mí dirigiéndose hacia sus compañeros.

     Justin en ningún momento me quito la mirada, es como si estuviera evaluando cada rasgo de mi cuerpo, notaba la incomodidad que yo sentía por sentir su mirada sobre mí, no sabía qué hacer. Después tocaba mi turno, hice todo lo que el señor al otro lado del vidrio me indicaba, hasta que me dieron paso a alcanzar mis maletas los cuales pesaban mucho para llevarlos yo sola, así que mi hermano me ayudo junto a uno de sus amigos, claro, note que el otro se quedó esperando frente del pasillo por donde yo pasé, y justo en ese momento salió Justin de ese lugar e hizo un juego de manos extraño con él, charlaron un poco; observando detalladamente ese encuentro se me cayó una maleta, justo la más pesada y cayó sobre mis pies, eso me ayudó a regresar a lo que debía.









     En camino a casa, sentada como copiloto, aun no podía creer que había visto a Justin, aunque de lejos pero de igual manera, pude ver cada uno de sus rasgos con mis ojos y no a través de mi laptop o mi celular. Mi hermano rompió ese silencio que había en el auto

-Noté que quedaste paralizada con Justin –Dijo mirándome de reojo
-¿Quién? ¿Yo? No –Dije haciéndome la tonta 
-¿Te puedo dar un consejo? –Dijo mi hermano al llegar a un semáforo. -Justin últimamente ha consumido algo de droga –Continuó notando mi falta de habla– muchos momentos de su vida lo han llamado a eso, aparte de su vida agitada, según él vendría a Atlanta para retomar parte de su vida, terminar la Secundaria, la cual es la misma que la tuya, y de verdad si piensas en juntarte con él, ok, no te lo voy a prohibir pero por favor no caigas en drogas -Dijo mi hermano mientras conducir.
-Nunca tendré la oportunidad de ser amiga de él –Dije levantando mi vista para encararle, él sólo suspiro con frustración, supongo que notando mi falta de fe


     Yo era una de muchas que pensaba que la vida de Justin era perfecta y con esas palabras he podido darle un giro a mi predicción y pues no era así, un Justin Bieber que no tiene problemas, capaz hasta tiene más problemas que yo misma aunque tenga todo el dinero que todos quisieran tener


-¿A él lo afecto mucho terminar con Caitlin no? –Dije algo dudosa rompiendo el incómodo silencio mientras bajaba mi cabeza con mirada perdida
-No fue eso, Justin tuvo una novia, no era famosa y él no quiso exponerla para no cambiar su vida de forma repentina, pero un día, cuando Justin estaba de gira, sólo a 2 días de venir a Atlanta la chica tuvo un accidente automovilístico, específicamente el auto dio vueltas y ella iba manejando, iban dos personas dentro del auto, y ella fue la única que murió, la otra chica la cual era su hermana solo tuvo una fractura en la columna vertebral y quedo parapléjica, créeme, eso a Justin le afectó mucho –Suspiro profundo mientras recolectaba sus ideas– decía que la amaba más que Caitlin, por el hecho de ser completamente diferente a él. -Dijo mi hermano mientras terminaba de llegar a casa
-Dios mío, pero, como, no puedo creerlo -Dije completamente en shock, toda mi piel estaba pálida.



     Llegué aún pálida, no podía creerlo, de verdad nunca supe de algo como esto, sinceramente en toda la noche esa historia dio vueltas en mi cabeza, es como si tuviera unas ganas de abrazarlo, pero sé que no podré, di vueltas toda la noche hasta el amanecer fue cuando pude dormir

No hay comentarios:

Publicar un comentario