‘‘--no llores, me harás llorar a mí.
’’
Faltaban 2 días para irme a Atlanta,
mis amigas estaban ayudándome a recoger mi armario, porque después de todo
tengo mucho que llevar, tarareando el ritmo de las canciones de un cantante
llamado Justin Bieber, sinceramente mis amigas son muy fans de Justin al igual
que yo, sin embargo, como dije nunca tendré la posibilidad de poder verlo
aunque vivamos en la misma ciudad, Atlanta es muy grande para conseguirse
famosos así de fácil. Mis amigas y yo cantábamos Where Are You Now, lo sé un
poco vieja pero me identifica mucho, al igual que Down To Earth.
-Camille,
¿llevaras esto? –Dijo Fabiola con una franela morada con la palabra Kidrauhl.
-No,
te la puedes quedar si la quieres. –Dije mirando tal franela de reojo
Terminando de llenar una de las
maletas, cuando mis amigas se tuvieron que ir, yo subí rápidamente a mi
habitación, me senté en mi cama junto a mi laptop y, mis audífonos, los coloqué
en cada uno en mi oído, entré a Twitter para saber de Justin como siempre lo
hacía cada tarde, cuando leí que Justin también llegaría a Atlanta el mismo día
que yo, aunque a mí nunca se me va a olvidar cuando conocí a Alfredo
Yo
iba caminado por las calles de Los Ángeles junto a mi hermano Christian,
pasando por el frente de un hotel recuerdo que llegaron unas camionetas negras
con los vidrios polarizados, Alfredo baja de tal auto, yo me detuve a mirar,
sin darme cuenta que estaba en todo el medio del pasillo donde conducía a la
entrada del hotel, el me abrazó fuerte y me preguntó como estaba, yo sólo
sonreía hasta que él se tuvo que ir y me dejo un pedazo de papel junto a su
número.
Mire mi reloj, ya había oscurecido,
bajé a tomar mi cena. Anabel, la señora que trabajaba en mi casa había
preparado pizza, ella me ha cuidado desde que soy una niña, ella es como una
madre para mí, y ahora que me iré a ella le ha costado aceptarlo, al igual que
a mí, no me quiero ir, aquí tengo todo lo que he construido toda mi vida, mis
amigas, mis recuerdos desde pequeña, aparte empezaría la secundaria, me encanta
el establo que hay en mi casa con varios caballos el cual poco a poco desde
pequeña aprendí a cabalgar, mi favorito era el blanco, porque me daba paz al
montarlo, subí a mi habitación y me propuse a ponerme a observar las estrellas
desde la ventana de mi habitación, no sabía cuándo las volvería a observar
desde este lugar, tal vez nunca. Después de contemplar las hermosas estrellas
me dirigí a dormir.
Al día siguiente me levante, mi mente
me invadía con el tema del viaje, mañana dejaría todo esto que ha crecido
conmigo, así que bajé a desayunar, noté que Anabel lloraba cada vez que me
miraba, yo me levanté de mi asiento y me acerque a ella
-¿Qué le pasa? -Dije yo inocentemente
abrazándola
-Ay mi
niña, mañana te vas, te extrañaré mucho, ahora a ¿quién más le haré su comida
favorita? -Dijo Anabel mientras que su cara se tornaba húmeda por sus lágrimas
-No
Anabel no llores, me harás llorar a mí, también te extrañaré mucho, nunca
olvidaré todos los momentos que compartimos juntas -Dije secándole sus mejillas
con mis manos
-Ni yo
mi niña, cuídate mucho cuando estés allá -Dijo Anabel mientras me abrazaba fuertemente
Al
terminar me dispuse a cambiarme para ir a cabalgar un rato, me coloqué un short
y una camisa a cuadros blanca y celeste junto a mis vans y baje a paso
apresurado hacia el establo, agarre mi caballo blanco y me subí en él, hasta salir
del establo y comenzar a recorrer toda la hacienda, sentía como todos los árboles
y siembras se movían de un lado al otro al momento de pasar, era un sensación
grandiosa, sentir el aire pasando por tu rostro, tu cabello suelto moviéndose
al ritmo del viento, sentir cada paso que da el caballo, hasta que se vio el
atardecer, me alejé mucho casa, supuse que ya papá estaría allá así que decidí
regresar a cenar para dormirme pasaron unos minutos hasta que llegue al
establo, así que guarde en su lugar al caballo, y corrí hacia la entrada de mi
casa, como de costumbre Anabel ya tenía la cena hecha pero esta vez mi papá
estaba sentado en la mesa, por un momento creí que algo serio pasaba, por el
hecho que mi papa nunca come en la mesa, me acerque poco a poco
Me encanta :3! Ya quiero saber que sucede con el papá :o!
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