‘‘Estas
sonriendo como un idiota’’
Sao Paulo, Brasil
Segundo Día
Hoy
eran de esos días ajetreados, donde solo estábamos en el estadio haciendo
ensayos y todo tipo de cosas, Justin practicaba canciones nuevas para el
concierto, Alfredo hacia una que otra
broma a los del Team, y yo pues, ayudaba tranquilamente sentada en el sofá
mirando mi teléfono. ¿No les ha pasado que consiguen una historia escrita por
Beliebers y se sinoptizan con ella? Eso me pasa a mí. Sentía risas a mi
alrededor, aunque poca atención le prestara molestaba, cuando en un abrir y
cerrar de ojos mi celular ya no estaba en mis manos, Alfredo lo tenía en su
mano con una sonrisa divertida en su rostro, Justin también estaba detrás de
esto.
-¡Dame
mi celular fredo! –Dije levantándome del sofá
-Ven
por él –Dijo Alfredo empezando a correr fuera de la habitación
-Ya verás –Dije tomando velocidad detrás de él, reía como
loco y yo no tanto detestaba que hicieran eso
-Vamos Camille ¿eso es lo rápido que corres?
-No me hagas molestar
Ya íbamos casi por donde
estaba estacionados los buses de gira, había perdido a Alfredo de vista, miraba
por algún lado, no lo veía, me asustaba,
a mi mente vino a Alfredo asando mi celular en aceite, bueno, no es capaz, ok,
si lo es, corrí hacia un lado, desafortunadamente, fui al lado equivocado,
terminé empapada, Justin con una potente pistola de agua comenzó a mojarme,
Alfredo estaba a su lado, sabía que Justin estaba detrás de esto, y a
decir verdad no hace mucho me había
arreglado el cabello, y la ira que sentía en ese momento era más de lo común.
-¿Terminaron? –Dije enfadada mientras ellos reía aun mojando
cada parte de mí
-No aun no –Dijo Justin intentando respirar de tanto reír
-Eres hombre muerto Bieber –Dije
Cuando termino de
mojarme notando que estaba totalmente empapada, gotas caían, era, simplemente
frustrante, ellos estaban allí retorciéndose de la risa, junto a otros más del
Team, detestaba mucho que me hicieran este tipo de bromas, visualice mi celular
en la mano de Alfredo, camine molesta hasta su mano cogí mi celular
quitándoselo de su mano.
-Camille ¿A dónde vas? –Dijo Justin observando cómo me
alejaba toda empapada
-Lejos de ustedes –Dije solo volteando mi cabeza para
obtener una buena vista de Justin
-No fue mi intención hacerte enojar, sólo te queríamos hacer
una pequeña broma –Susurro Justin
-Vaya persona que eligieron –Dije con tono enojado y empecé
a caminar de nuevo
-¿Adonde vas Camille? –Dijo Justin frotando su nuca con
nervios
-Al hotel ¿Pretendes que este así todo el día? No gracias –En
cada palabra goteaba el sarcasmo
Tomé
rumbo al Hotel, muchas Beliebers estaban afuera esperando por él, ellas son tan
lindas, Justin estos días preparaba bien para tocar All That Matters en el set acústico. Ayer lo acompañaba a ensayar
antes de dormir, en este hotel nuestras habitaciones se comunicaban, con una
sala de entretenimiento donde todos pasábamos el tiempo después de cada
concierto, reíamos como locos cada noche, pero ayer fue mágico.
Otro día de concierto, otra noche
agotadora, fui de las últimas que llego a la suite conjunta junto a Pattie,
todos estaban reunidos en la sala de la suite, no dude en pensar que Ryan y
Fredo estaban haciendo locuras, reí por el momento.
-¡Hey Camille! –Dijo Fredo con una
bolsita de Oreos en sus manos
-Hey Fredo. Hola a todos –Dije
agitando mi mano con desdén
-Hola cariño –Susurró
Justin en mi oído haciendo que un escalofrío recorriera mi columna
-Hola Justin –Sonreí por
el momento
Justin continuo su camino con una
botella de agua en su mano, Dan tocaba melodías de Jazz con su guitarra,
Alfredo haciendo demostraciones de sus recuerdos locos y Ryan ayudándolo, los
demás sentados en el sofá viendo todo, cuando todos decidieron ir a dormir, yo decidí
lo mismo, cuando iba caminando con una botella de agua en mi mano, Justin se levantó
del sofá que estaba sentado y me detuvo.
-Hey, ¿Pasa algo? –Dije
confundida perdiéndome poco a poco en sus ojos color miel
-Hey –Sonrío tímido-
umm… ¿quieres acompañarme?
-¿Qué preparas?
–Pregunté mirando aún a Dan ahí frente de nosotros tocando los acordes de Fall
una sonrisa se me escapo al escucharla
-Bueno, quiero practicar
All That Matters para cantarla sorpresa mañana –Dijo sonriendo
-Está bien –Dije
devolviéndole una sonrisa tierna
No podía negar que se esfuerza al
máximo por sus Beliebers, es lindo ver como intenta conseguir cualquier
sorpresa que se le ocurra para ellas, es lindo ver como cada día, cada noche se
esfuerza por seguir adelante, es simplemente hermoso, ser espectadora de uno y
cada uno de esos momentos. El cantaba, yo lo admiraba, él me miraba y yo me
hundía más en sus ojos, él sonreía y yo…umm yo sonreía, era curioso, dentro de
mi empezaba algo que no conseguía que era, era extraño.
‘‘La
vida no es una máquina que se puede manejar fácilmente, todo está escrito, todo
está hecho, y después de que ocurren no hay vuelta atrás. ’’
Era
aún temprano, el sol apenas se ocultaba, no faltaba mucho para que todo el
concierto empezara, recogí mis cosas, acomodándolo todo en mi gran maleta, esto
me recordaba al primer día que llegue al Tour, cuando Justin observo mí maleta
y sus ojos se sorprendieron mucho haciéndolo reír.
Pude comprobar que él es
la persona que cualquiera quisiera tener en su vida, es el chico común sin
contar todo el estrellado que transcurre ahora, es un chico vagamente atlético,
para él, hacer ejercicio es montarse en un tubo que está a unos tres metros de
altura y hacer fuertes a sus brazos, esos son sus ejercicios, porque de resto
es puro baile. Y sí que da un buen
abdomen el baile eh.
Salí
de la suite y me dirigí a la arena de nuevo, unos guardaespaldas me
acompañaron, Justin insistía que me acompañaran, por el hecho de que algunas
Beliebers ya saben que papel juego en la vida de Justin y es mejor prevenir que
lamentar. Al llegar entramos directo a backstage, Alfredo me observó, pero lo
ignoré, aun no olvidaba todo. Justin ya estaba en el escenario, Take You sonaba
en toda la arena, Beliebers saltaban a ritmo de la música, Jen estaba a mi lado
observando el concierto, yo sonreía en todo momento, Alfredo se colocó a mi
lado noté su mirada en mí.
-¿Te
atrae Justin? –Dijo Alfredo dubitativo
-¿Qué?
–Me sorprendí por su pregunta- ¿Por qué lo preguntas?
-Oh vamos Camille, se cómo lo miras, como sonríes cada
concierto, lo nerviosa que te pones cuando sientes la proximidad de Justin
-Creo que necesitas ayuda psicológica Flores –Dije
sarcástica
-Y tu ayuda para expresar tus sentimientos Foward –Dijo
dándole un apretón a mi hombro
-No es necesario, Gracias –Fingí una linda sonrisa
El
concierto ya alcanzaba su punto central, Beauty And A Beat retumbaba en la
Arena, siempre había querido elegir a la One Less Lonely Girl, hoy Jen me había
dedo la oportunidad, había podido visualizar una chica, linda como muchas, me
acerque a ella, su rostro mostraba confusión
-¿Quieres ser One Less Lonely Girl? –Dije acercándome a su oído
para que pudiera captar mejor la frase
-¡Oh Dios Mío! ¡Sí! –Dijo la chica toda emocionada
Jen
le indico las cosas que a cada chica en cada concierto le indicaba y la llevó
al escenario. Es lindo como una frase puede cambiar la vida de una persona,
hace un año, yo estaba en Texas, deseando cada día pasar por este momento, y
mírame aquí, viviendo cada día de concierto. Con fe todo se logra, ten en
cuenta que si Dios no te premio con algo que deseabas es porque te tiene algo
mejor que eso.
El
concierto finalizo bien, sin duda amaba el final de cada concierto, Jen y
Pattie habían decidido ir al Centro Comercial, Justin junto a sus amigos fueron
a hacer grafittis, pasar un tiempo de chicas no va nada mal, al final de todo
llegamos con 3 bolsas cada una, mis brazos dolían del peso sobre ellas, Alfredo
me observo detenidamente y se acercó a mi ayudándome.
-¡Oh! Gracias –lo observé un segundo y recordé que Justin no
estaba en la suite- espera, ¿tú no estabas con Justin?
-No, decidí venir y ver unas películas –Se encogió de hombre
haciéndome reír- ¿Qué? Ver películas no es nada malo
-No para nada –Levanté mis manos en señal de rendición-
créeme que no estoy en contra de ti, suelo hacer eso
Alfredo
soltó una risa leve y continuo caminando
hacia mis maletas, donde dejó las bolsas, yo entré minutos después, cuando lo
hice él cerró las puertas de mi habitación y volteó en mi dirección, mi rostro
era confuso, no entendía nada de lo que pasaba.
-¿Q-Que
pasa? –Tartamudee confusa
-Ven Camille –Dijo Alfredo sentándose en el sofá dentro de
la habitación dejándome un espacio
-¿Qué pasa Alfredo? Me estas asustando
-Yo sé que tu gustas de Justin Camille –Dijo lento y severo
-Él es inalcanzable para mí –Dije esquivando su mirada
-Nada es inalcanzable si lo intentas
-Sabes que él está loco por Selena y no me digas que no –Señalé
su pecho
-¿Cómo sabes que aún lo está? ¿Cómo sabes que es
inalcanzable para ti? Camille, tú cambiaste la vida de Justin y él mismo me lo
dice, él—Justin no sabría que hacer sin ti
-¿Y
tú eres su mente? –Dije con sarcasmo
-Tal
vez no lo sea, pero lo conozco como la palma de mi propia mano
-No
soy lo suficiente para él –Susurré
-Eres más de lo que puedes ser Camille, nunca dudes de ti,
mírate, eres hermosa, eres sentimental, cariñosa, cualquier chico quisiera una
chica como tú, y Justin—tú tienes las cartas para hacer cambiar a Justin, él
está muy dolido con su ruptura con Selena y créeme que sólo tú puedes hacerlo
cambiar de parecer, Selena le hizo daño, él solo piensa en que hizo mal, y de
verdad no quiero que Justin siga así
Cuando
Alfredo dijo esas palabras, quedé helada, no tenía argumento alguno, se cuanto
Justin ha sufrido por esa relación, sé cuándo ha llorado al recordar todo la
verdad que nunca pensé escuchar todo eso, Justin ingiere droga a causa de eso y
yo—yo soy la razón por la cual lo está intentando dejar, aunque a vec—muchos
momentos él no lo puede resistir, no lo juzgo, pero intento hacerme la dura. A
mi mente llegó el día que fui a cenar con Justin, sus ojos rojos, un tanto
llorosos, verlo tan avergonzado, me hizo sonreír, Alfredo me observaba
pensativo, él sabia que estaba pensando en Justin, por más que lo negara, él
sabia como hacerme confesar.
Me
había enamorado.
O
menos dicho.
Estoy
enamorada.
Justin’s
Point Of View:
Pintura,
dibujos, cerveza, grafitis. Lil Za y yo habíamos decidido hacer grafitis esta
noche, el team se había dividido completamente esta noche, nos dirigimos a una
zona segura de Brasil, aunque no faltaban mil guardaespaldas colocados por
Scooter, a veces agobiaban pero me daban mi espacio, y supongo que eso es
bueno, Lil Za dibujaba al igual que yo, últimamente mi mente estaba en lo sucedido
en Filipinas, devastadora noticia, al saber supe que debía ayudar a esas
personas, Scooter me obligo a primero terminar mi tour y luego ir hacia allá.
-Hey
Man –Dijo Lil Za sacándome de mis pensamientos
-¿Qué
pasa man? –Dije fijando la mirada en su dibujo
-Cuentame de esa chica que esta con nosotros en el Tour –Dijo
calmado pero curioso y una sonrisa se me escapo al saber de quien hablaba
-Camille
-Si ella –Me observó como la recordaba mientras sonreía-,
¿Te gusta?
-N-No –Dude por un momento de mi respuesta
-Estas sonriendo como un idiota man –Dijo riendo
-Oh cállate Za –Dije golpeándolo haciendo que se quejara
¿Dudas?
Claro que las tengo, ¿Respuestas? Tal vez, ¿Esperanzas? Sólo si me dispongo a
luchar, tenía miedo de que me volvieran a herir, tengo miedo de que después de
todo cometa el mismo error y que todo termine igual.
Ya
en el hotel, Alfredo y Camille hablaban mucho, ella se notaba pensativa, la
curiosidad mato al gato en ese momento, me acerqué, ella me miro y su sonrisa
marcó su rostro, imaginé que por mi aspecto todo pintoresco.
-Hey
Leonardo Da Vinci –Dijo Alfredo con humor en su rostro
-Oh
Dios, Justin, ¿Qué te ha pasado? –Dijo Camille riendo
-¿Qué?
–Me observe- ¿No te gusta mi nuevo look?
-Cuando salgas así mañana fingiré no conocerte ¿ok? –Dijo Camille
volteando su rostro
-Gracias por tu apoyo –Dije sentándome junto a ella
Alfredo
se levantó despidiéndose dejándonos completamente solos, ella se estremeció a
mi lado, yo froté mi nuca con nerviosismo, ella respiró profundo, y se dio
vuelta quedando frente de mí, ella sonrió y paso sus dedos rozando mi rostro,
cerré mis ojos, ella cogió una servilleta y junto a su botella de agua la
remojó, para luego pasarla por mi rostro, yo sonreí por el momento, su sonrisa
estaba clavada en su rostro y sus ojos brillaban.
-Creo
que tenías pintura en tu rostro –Dijo ella terminando de limpiarlo
-Sí,
gracias –Sonreí de nuevo como un idiota
-¿Qué
tal los grafitis? –Dijo ella curiosa
-Increíbles, me gusta hacer eso, me relajado. ¿y tu noche de
chicas? –Dije relajado
-Tu
lo acabas de decir, de chicas
-Oh
vamos Camille, te pregunto amablemente –Dije
-Ummm…
-Dijo pensativa- Estuvo increíble
-Genial
Ya
en mi habitación, sentado sobre el sofá, sin poder dormir, el insomnio no me dejaba
por mas cansado del concierto que estuviera, algo invadía mi mente, Camille, no dejaba de pensar mi conversación
con Za, aunque mi temor no es volverme enamorar, es volver a herir y ser
herido, mi mamá siempre me recordaba ‘‘El
amor es quien inspira a las grandes empresas’’, y nunca dudé de esa teoría,
estar enamorado es un sentimiento tan fuerte que te golpea cuando menos lo
esperas. Pero con el tiempo hay que saber superarlo, pero, sólo llegan a
superar los hechos quienes entienden su error. El pasado nos ayuda a evaluar el
futuro, mientras que el presente es la unión que hacemos entre el Futuro y el
Pasado.
Mi
celular me saco de mis pensamientos al llegarme un mensaje, imaginé que podría ser
Lil Twist o uno de los chicos, me sorprendió el hecho de ser un numero totalmente
desconocido, el mensaje abarcaba en estos momentos la pantalla del celular, mi
mente aún no maquinaba el escrito, lo leí diez veces aproximadamente y un
escalofrío recorrió todo mi cuerpo.
De:
Desconocido
Aprovecha el tiempo que te queda con ella.
Que no es mucho. Mirala bien y grábate su
rostro.
Pronto no lo volverás a ver
Mi
mente intentaba ver de quien hablaba, a quien se refería, no me gustaba esas
palabras, el temor empezaba a hacer mella en mi cuerpo junto al cansancio, el
mensaje seguía ahí plasmado en la pantalla, segundos después de pensar quien,
nadie venía a mi mente ahora, salí en busca de una botella de agua, me sobre
salté al ver a Camille con una botella de agua en su mano ella me miro algo
temerosa.
Se
refería a ella.