martes, 24 de diciembre de 2013

Capitulo 12-

‘‘no te quiero perder por esto. ’’



            Dime, ¿Qué tan normal es que un chico vaya con lentes a un restaurante lujoso?, entiendo que sea de día y todo,  ¿pero que ni adentro? Creo que es mucho, Justin en ningún momento se quitaba sus lentes, era extraño no mirarlo a los ojos porque una capa de cristal me lo impide, nuestra comida ya había llegado, Justin nada que se retiraba los lentes.

            -¿No piensas quitarte los lentes? –Dije con tono tranquilo
            -Así estoy bien –Dijo totalmente seco
-¿S-Seguro? –Dije confirmando que no era así porque su cuerpo se tensó completamente
-Sí Camille
-Está bien –Dije con tono derrotado

            Él estuvo todo el momento serio, no mencionaba ninguna palabra, ¿me creerías si te dijera que eso me preocupaba?, porque no sabes cuánto lo hace, por lo normal no es así, siempre está saliéndose con las suyas, no habíamos estado ni treinta minutos ahí cuando pago la cuenta y aviso que nos íbamos, me tomo por sorpresa ese momento, en el auto el silencio no era común, era… era un silencio totalmente incomodo, no sabía que hacer o decir al respecto, no quería ser yo quien rompiera eso, pero por lo visto si no soy yo no es nadie, sin embargo, no conseguía el momento, mirando por la ventana visualice mi casa a lo lejos, mi expresión cambió, me sentía triste e incompleta en ese momento, lo miraba pero él no parecía inmutarse, parecía de cera, al aparcar frente de mi casa, giro su cara en dirección opuesta a donde yo me encontrara.

            -Justin –Lo llamé pero no respondía
            -Justin –Volví a repetir su nombre sin respuesta
            -¡Justin! –Chillé monótonamente
            -¿Si? –Dijo él fijando su vista en mi rostro
            -¿Deseas… acompañarme un momento?
            -Sí, no hay problema

            Apagó su auto y bajamos de él, caminamos hacia la entrada, Justin aún se notaba algo distante, incluso, dentro de la casa no se retiraba los lentes por nada, me acerque a él, y mis manos se posicionaron en sus lentes, inmediatamente tomo mis manos con las suyas diciéndome que no lo hiciera pero no le preste atención y se los retiré, sus ojos estaban rojos como un tomate, su mirada era apagada, al instante supe lo que pasaba se ha drogado, mi expresión era de sorpresa y el de Justin parecía de vergüenza.

            -J-Justin ¿tú has—
-Sí –Bajo su mirada-, lo siento –Tenía una mirada perdida fijada en el suelo haciendo que yo tomara su rostro entre mis manos
-No tienes por qué –Susurré como si el mas mínimo ruido molestara
-Si tengo, te –hizo una pausa-, te decepcione –Susurró-, no te quiero perder por esto
-No me perderás Justin, no te voy a dejar a un lado
-¿Segura? –Susurró

            Asentí levemente, en ese momento nuestras miradas hablaban más que las palabras, sabía que estaba avergonzado, mis manos aún estaban puestas a cada lado de su rostro, y lentamente sus labios chocaron con los mío, los segundos pasaban y ahí estábamos besándonos, nos separamos sin aliento, Justin recorría mi rostro con su mirada, sus manos estaban a cada lado de mi cadera y las mías rodeaban su cuello, su respiración chocaba en mi rostro, las palabras me faltan para saber exactamente lo que siento.

            -L-Lo siento, no debí de--
-No te disculpes –Dijo Justin fijando su mirada en mis ojos perdiéndome en sus piscinas mieles


            La noche llego muy rápido haciendo que Justin se fuera porque tenía que ir al estudio, mi mente se centraba en un solo y único momento el beso, ese acontecimiento era lo último que mi mente podría llegar a imaginar, aunque fue un solo beso, por impulso, accidente, o ¿fue de verdad?, admito que en ese momento, creí que estaba soñando, mi teléfono fijo sonaba, me sorprendió que alguien estuviera llamando para ese teléfono.

            -¿Sí? –Dije atendiendo la llamada
-Tú eres la próxima –Dijo una voz desconocida poniendo mis vellos de punta
-¿Qué quieres de mí? –Dije tratando que mi voz no saliera débil
-A ti y a tu padre –Dijo el desconocido con voz aterradora y lenta
-No metas a mi padre en esto –Dije dura
-o tu padre o tu famosito, TU ELIGES –En ese momento la llamada se cortó sin darme oportunidad mi corazón se iba a salir de lugar, mis ojos reflejaban terror

            Me mantuve alerta toda la noche, sólo pensar que mi padre y Justin están metidos en esto me asustaba, son personas importantes en mi vida, y no creo cargar con la consciencia de que les pase algo por mi culpa.



Perderlos a ellos, es como perder mi vida



            El día empezó, había quedado con Justin para acompañarlo al estudio, quería que conociera al Team, cuando me recogió nos sabía si decirle lo de la noche anterior, no quería preocuparlo, pero inmediatamente Kenny llego a mi mente, Justin me observaba detalladamente cada momento que podía, pero no lo miraba, tenía la mirada perdida pero fija en el suelo del auto, tratando de aun maquinar todo, de pronto mis oídos captaron la voz de Justin tratando de llamar mi atención.

-¡Camille! –Dijo Justin agitando levemente mi rodilla donde estaba posicionada su mano
-Dime –Dije mirándolo perdidamente
-¿Te pasa algo?
-No.
-Camille, te conozco y sé que te pasa algo
-N-No es nada Justin, sólo déjalo pasar –Dije haciendo un gesto que dejo a Justin para nada convencido de lo que había dicho.
-Está bien –Dijo él con tono derrotado
-Justin –Dije en un susurro lo suficiente alto para que captara su atención
-Dime
-¿Estará Kenny en el estudio? –Dije con timidez
-Eso creo, hoy todo el team nos reuniremos allá para arreglar detalles que faltan –Dijo en un tono relajado, mientras que decía un aaaahh que lo hizo reír.-, ¿Por qué?
-Sólo… curiosidad –Me encogí de hombros

No dijo más nada, él sabía que estaba extraña aunque no quería meterle más leña al fuego, encendió el reproductor de música y colocó una emisora de radio donde estaban pasando Beauty And A Beat, su rostro se iluminó, en seguida empezó a cantar su parte y cuando tocaba el rap de Nicki Minaj le hice señal de que no cantara y empecé ‘‘In time, ink lines, bit*ches couldn’t get on my incline, world tour, it’s mine, ten little letters, on a big sign  Justin Bieber, you know i’mma hit ‘em with the ether  buns out, weiner, but I gotta keep my eye out for Selena 
Beauty, beauty and the beast Beauty from the east, beautiful confessions of the priest Beast, beauty from the streets, we don’t get deceased Every time a beauty on the beats’’
su rostro mostraba pura diversión tomando en cuenta que habían momento que hacía tipo ‘‘asdjlsdjlks’’ que lo hizo reír aún más, no paraba de cantar la canción o lo que quedaba de ella, Justin me miraba estupefacto mientras yo cantaba sin darle interés a su mirada, la canción terminó y comencé a mover el radio en una de esas miré el clave que dejaba conectar el teléfono con el reproductor, y sin pensarlo dos veces coloque Up pero la que cantó en México cuando se presentó en Zócalo, yo cantaba con todas mis fuerzas, era mi única forma de liberar mi mente.


Cantando


            Justin seguía mirándome pasmado mientras cantaba, capaz no se esperaba que apareciera en mi teléfono esa versión de Up, su sonrisa era tan perfecta, que puedo creer que si llegas a mirarla te derrites, la canción terminó he inmediatamente el abordó mi atención.

            -¿De donde haz sacado esa versión? –Dijo maravillado con la canción
            -Internet, supongo –Dije como si estuviera hablando de algo muy obvio
            -Me gusta
            -¿Por qué?
-Porque ahí puedo oír y recordar como mis Belieber cantaban conmigo cada una de las canciones que canto en mis conciertos, porque cuando escucho sus gritos me hacen sonreír porque sé que están ahí para mí –Dijo Justin con su tono poético, que ciertos momentos se le daba-, ellas son importantes para mí.
-Y tú para ellas eso te lo aseguro.

            No se imaginan lo importante que es para él tener un gran apoyo, construido por sus fans… por sus beliebers, al igual que su familia y amigos.




Pero algo si sé.




Yo siempre lo voy a apoyar.




En las buenas.






En las malas.

martes, 17 de diciembre de 2013

Capitulo 11-

‘‘Te atraparé’’




Camille’s Point Of View:

            A veces, un día de tu cumpleaños, en una ciudad donde sólo conoces la ruta que va de tu casa a la escuela y de la escuela a tu casa, ¿puede ser uno de los mejores? No creo, pero cuando sabes que alguien donde tú eres especial para él puede llegar a hacerte cambiar de parecer, de perspectiva, y créeme cuando se trata de un gran arreglo con tus flores favoritas y que te hagan un set acústico sólo para ti, que incluyen tus canciones favoritas, cuando lo vi ahí, sentado en su banco, junto a su guitarrista mi corazón se aceleró, quedé totalmente inmóvil en mi lugar, quedé ahí estática como una piedra, su sonrisa, la letra de las canciones, todo, mis lágrimas corrían por mis mejillas nos fin alguno, la felicidad destellaba en mí, a eso sí que le puedo llamar el mejor regalo que alguna vez me han dado, siempre he de sentirme inferior a los demás, la que en el aula se encuentra en la esquina donde ni los profesores la ven, donde en los recesos está sola sin nadie que me acompañe, pero llega Justin, y cambia el esquema de mi vida, me hace sentir afortunada de tenerlo y contar con él para lo que fuera, al fin de cuentas, él es el único con el que cuento, Justin había regresado con el fin de tomarse un descanso, no duraría toda la vida aquí, él había decido pasar más tiempo en el estudio que retomando la escuela, aunque eso no le hace nada de falta, su vida depende de la música, bueno, que se dedique a eso, y no lo puedo negar, él es especial.

            -Srita. Foward
            -S-Si dígame Profesora Smith –tartamudeé nerviosa
-Usted formará parte del Grupo 3 –Dijo mi profesora de literatura mientras anotaba en su libreta
            -¿G-Grupo? –Dije nerviosa, para ser sincera odio los trabajos en equipo
            -Sí, y su trabajo tratará sobre la novela Romeo y Julieta
-Sí Profesora Smith –Dije en tono derrotado viendo como a mi grupo se les formaba una sonrisa en su rostro

            Fue una tarde larga, no daba para nada más, llegue de la escuela y no dude en subir a mi habitación a dormir, olvidándome completamente del mundo, hundiéndome en mis sueños, de pronto un bosque apareció a mi alrededor, por donde miraba más árboles altos aparecían, escuchaba voces, voces desconocidas, ya empezaba a hiperventilar, el miedo ya empezaba a hacerse cargo de mí, camine en dirección arbitraria haciendo que las voces se escucharan más fuertes, prontamente cambié de dirección pero pasaba lo mismo estaban por todas partes, tapaba mis oídos con mis manos, el sonido disminuía pero sólo un poco no por completo, mis muñecas empezaban a doler, así que empecé a correr aún con las manos en mis oídos, los árboles pasaban a medida que yo aumentaba mi velocidad, me caía y continuaba, a este paso mis manos estaban desgarradas de tanto caerme hasta que me caí por última vez grité y todo se volvió negro, mis ojos se abrieron rápidamente, miré a mi alrededor me tranquilicé cuando vi mi habitación, justo en ese momento mi teléfono ubicado a mi lado sonó mostrando un mensaje de un número desconocido, al observarlo mi mano temblaba de miedo.

De: Desconocido
Te atraparé

            Eran horas de la madrugada, no podía salir corriendo o llamar a alguien en especial, por un momento pensé que era parte de mi imaginación, apague y prendí mi teléfono sin poder creer que cuando miré la bandeja de entrada ahí estaba el mensaje, seguía allí, el miedo se apoderó de mí, ¿Qué quería de mí?.




El miedo es lo que mata la mente.





            El sol salió con su máxima intensidad, ya tenía dieciséis, gran número, pero se siente igual, no crecí, no cambie, nadie me va a tratar diferente, nadie lo nota. Sabes, a veces la vida te da muchos golpes para que reacciones a lo que de verdad te da, la vida es como un cuento relatado por un idiota; un cuento lleno de palabrería y arrebato, que no tiene ningún sentido, mi vida es un río de sensaciones, carretera de curvas y resaltos, pero sin lugar a dudas es una incansable amiga que se va cuando ya nada más te puede pasar.

            Paseando por los pasillos del Centro Comercial sin destino alguno, mirando mi teléfono entontecida viendo como fotos de Justin iban por todos lados en las redes sociales, hoy era un día sin alboroto en el Centro Comercial, estaba calmado y eso me gustaba mucho, sin dudarlo la tranquilidad en estos momentos es mi mejor amiga. Leía como Justin torturaba a sus Beliebers con su soon haciendo reír con lo que le respondía a cada una, también había leído que faltaban una semana para que Justin partiera a Tailandia, muy lejos para ser exacta, mi teléfono vibraba como loco, Justin estaba llamando, creo que ya le tengo pavor a que cuando piense sobre algo, justo pase algo vinculado con eso, debería pensar menos.

            -Hey Camille –Dijo en un susurró haciéndome sonreír
-Hola –Dije toda animada, totalmente al contrario de la actitud de él haciendo que él soltara una risa leve
            -¿Dónde estabas ayer? –Dijo ya tomando su tono serio
-¿Ayer? –Dije dubitativa hasta que recordé que nadie supo de mí desde las tres de la tarde por estar soñando algo nada hermoso-, pues estuve durmiendo desde que llegue del colegio hasta altas horas de la madrugada ¿Por qué?
-Porque fui para sacarte a cenar –Dijo él con su tono derrotado-, y como no pude quería saber si querías almorzar conmigo, ya sabes que faltan días para irme a retomar el Tour
-Sí –susurré-, leí que el jueves partes a Tailandia
-Sí, ya se acaba mi descanso
-Lo sé, que rápido pasó el tiempo –Dije tomando dominio del volante de mi auto, para dirigirme a mi casa.
-Entonces, ¿Aceptas? –Pude imaginar como una sonrisa se formaba en su rostro
-Sí –Sonreí como una boba
-Bueno nos vemos en tu casa en una hora
-Dale –En ese preciso momento aceleré mi paso llegué a pensar que él iba a llegar y yo aun arreglándome

            Ya lista, vestida informal, con mis legging negros metalizados, junto a una blusa azul marino junto a unos zapatos altos del mismo color de la blusa, tomé mis cosas y salí, Justin se encontraba ahí con su sonrisa que me vuelve loca, era como si lo hiciera porque sabe que me encanta su sonrisa, me tendió su mano para que la tomara, cosa que hice sin dudarlo una vez.

            -Hola cariño –Dijo él con su tono romántico
-Hola corazón de melocotón –Dije al mismo tono que él haciendo que riera por mi juego de palabras

Capitulo 10-

‘‘Después de tanto eres una parte importante en mi vida. ’’



Justin’s Point Of View:

            -Justin, perdóname –Dijo Julie desde el otro lado del teléfono
            -¿Qué pasa Ju? –Dije preocupado
-No estaré en Atlanta para él día de tu concierto –Dijo Julie dejándome completamente helado en el asiento del bus del tour
-¿C-Cómo qué no? –Tartamudeé-, ¿Por qué? –Invadí con mis preguntas su mente
-En estos momentos estoy en la autopista con destino a Montana –Dijo Julie con tono apagado-, Lo siento, no sabes cuánto te extraño
-¿Eso le llamas tu extrañarme? –Grité haciendo que el enfado se apoderara de mí
-Dije que lo sentía –Dijo Julie en el mismo tono que yo había usado
-¿NO PUEDES SER NORMAL POR PRIMERA VEZ EN TU VIDA?
-COMO SI TU LO FUERAS JUSTIN
-AL MENOS YO SI TENGO GANAS DE VER A LA CHICA QUE SE HACE LLAMAR MI NOVÍA
-IRÉ A VISITAR A MI FAMILIA ¿NO LO PUEDES ENTENDER?
-LLEGO POR UN DÍA DESPUES DE ESTAR DOS MESES FUERA ¿Y ASÍ ES COMO ME COMPENSAS? –Pregunté sintiendo la adrenalina correr por mis venas de pura impotencia-, ¡Eres increíble!
-J-Jus… -Se escucharon ruidos y gritos por parte de Summer y Julie, seguía escuchando con total atención pero ahora con pura preocupación, no aguanté el quedarme sentado así que me levante aun oyendo puros ruidos y golpes, y sólo los gritos de Summer pidiendo ayuda, mi pulso se aceleró
-¡Julie! ¡Summer! –Grité tantas veces pude, hasta que oí unos gemidos provenientes de Summer, mi duda era Julie, ¿Cómo estaba ella?
-Justin –Dijo ella pero se escuchaba lejos haciendo saber que ella aún no había logrado coger el teléfono aun gimiendo de dolor
-S-Summer ¿Me escuchas? –Dije con preocupación
-J-Justin, Julie aun no despierta –Gimió-, Yo-Yo no siento mis piernas, no puedo mover mis brazos, Justin –Dijo con tono desesperado mientras sollozaba al mismo tiempo
-¿Q-Que? –Dije en total shock, no lo podía creer, cuando escuché que Julie aun no despertaba mi corazón se aceleró más de lo que estaba, empecé a hiperventilar, escuchaba a mi alrededor al Team murmurando preguntando qué pasaba, estaba en congelado en mi lugar sin poder articular ni una palabra
-JULIE AUN NO DESPIERTA –Hasta ahí tuve conciencia, hasta ahí supe porque Alfredo me quito el teléfono de la mano donde no tenía que utilizar esfuerzo alguno

            Uno de los dolores más fuertes sin duda es la perdida de alguna persona que amas, la depresión te hace tomar caminos que capaz consciente nunca habrías tomado, el dolor me llevó a la droga, camino que juré nunca tomar, la situación me agarro desprevenido al igual que las drogas, no sabes cuantas veces he intentado renunciar pero recuerdo los gritos, los ruidos del auto girando, todo, hasta la última oración que logre escuchar por parte de Summer ‘‘Julie aun no despierta’’, cada vez que su voz se reproducía en mi mente un estremecimiento pasaba por mi espina dorsal, a fin de cuentas




El dolor es lo único que nos hace saber que aún estamos vivos.



           

            Pero Camille es--, ella es diferente, cada momento que estoy con ella me hace sonreír con sus opiniones atolondradas, con sus anécdotas, me encanta lo fuerte que es, como ha llevado su vida independiente. El día que tomé su teléfono y me vi a mí ahí, como fondo, algo en mí se alegró sin sentido alguno, capaz el sentido lo tiene, sólo que aún no lo sé, en poco tiempo empezaba de nuevo la gira, y si me tengo que dar cuenta de algún detalle espero no hacerlo tarde.

-¿Justin? –Escuché una voz que provenía detrás de mí haciendo que girara rápidamente
-Sí, dime Christine –Dije observando a mi alrededor para luego encarar a la chica que se encontraba arreglando mi casa
-Una chica te espera en el living –Mi rostro se tornó serio porque últimamente las Beliebers sabían hasta las direcciones de mis casas y era más propenso que en el living estuviera presente una Belieber que otra persona
            -Hola Justin –Dijo Camille-
            -Camille ¿paso algo? –Dije con todo preocupado
-No, no, tranquilo, no pasa nada, sólo que vengo de la secundaria, y supe que faltaba poco para que partieras a Nueva Zelanda y Latinoamérica –Ella se encogió de hombros
-Sí –No dude en sonreír-
-Aparte, tenía  días sin verte –Dijo mientras miraba al suelo jugando con sus manos
-Sí, había estado unos días en el estudio sin parar, ¿Cómo has estado?
-Bien, tú sabes, aun sin conocer bien Atlanta, creo que mañana no va a ser un día para disfrutar  después de todo
-¿Qué hay mañana?
-¡Mi cumpleaños!
-¿Qué día es mañana?
-14 de Septiembre, Justin –Dijo ella con tono derrotado haciendo que yo maldijera en voz baja- ¿No lo olvidaste verdad? –Su tono era completamente triste, tanto que me hizo mirarla de inmediato con preocupación
-No Camille, ¿cómo olvidar el cumpleaños de alguien importante para mí?
-¿Qué? –quedó en shock- ¿I-Importante?
-Sí –Una sonrisa se me escapó haciendo sonrojar a Camille-, después de tanto eres una parte importante en mi vida
-¿En serio? –Dijo ella aun sonrojada
-Si

            Las horas pasaron, Camille estuvo un tiempo ahí hablando conmigo y divirtiéndonos, mientras pasaban las horas, el sol que hacía en Atlanta estaba a su máxima intensidad, hoy al finalizar la tarde tendría reunión con Scooter por las nuevas canciones, capaz y hasta me daría tiempo de comprarle algo a Camille.


Grande

Impresionante

Atolondrado

            No me costó pensarlo mucho tiempo, creo que Scooter hablaba y mi mente maquinaba todavía el obsequio para Camille, todo ya estaba planeado en mi mente parte por parte sin escapar ningún detalle, aunque, pensándolo mejor, primero hablo con Dan para ver.

            En la mañana los rayos de sol pegaron en mi rostro, no dude en ningún momento el levantarme y vestirme informal, rápidamente salí de mi casa marcando en mi iPhone el número de Dan, sin pasar el primer sonido fastidioso contestó.

            -Hey man –Dijo Dan con tono animado haciéndome reír
            -¡Hey! ¿Por fin me vas a ayudar con lo de Camille?
            -Claro ¿Ahora mismo?
-Sí, busco lo que necesito y voy, nos vemos allá –Dije totalmente decidido de lo que pensaba hacer
-Bueno, nos vemos man –Dijo Dan cortando la llamada.

            Yo salí en mi Lamborghini negro, como de costumbre, mi guitarra se encontraba en la parte trasera, sin despegar ni un segundo la vista del frente llegue a mi primer destino, el letrero indicaba el nombre de la tienda de regalos, baje sin ningún prejuicio de mi auto y caminé hacía la tienda, las personas adentro me reconocieron inmediatamente entregándome el pedido que había hecho para entregárselo a Camille, para ser sincero, no conseguía la manera de meterlo en el interior del auto, es algo alto, créeme que si llega aplastado por arriba me voy a tirar de un puente, de verdad, después de todo, cuando al fin pude meterlo seguí mi ruta, ya Dan se encontraba allá esperándome dijo que le había quitado a Scrappy las sillas del tour, no sé qué mente tiene, y que gran manipulador es ¿Sabes cuán difícil es quitarle algo a Scrappy? Y más si es del Tour, al llegar vi que aun Camille seguía en su casa y creo que sin sospechar nada, o eso es lo que debería estar pasando, le hice algunas señales a Dan para que me ayudara a acomodar el arreglo en el suelo y bajara las sillas de su auto, para luego sacar las dos guitarras cuando nos acomodamos perfectamente saque mi celular y marque el número de Camille, ella no tardo en contestar como de costumbre haciendo que se formara una sonrisa en mi rostro.

            -¿Alo?
            -Hola Camille
            -Hola Justin
            -Feliz Cumpleaños –Susurré
            -Gracias –Dijo ella igual que yo
            -Mira por la ventana de tu habitación
            -M-Mejor salgo –tartamudo son nerviosismo  
            -Como quieras

            Cuando escuche los sonidos de la cerradura lance mi celular a la grama que se encontraba a nuestro alrededor cuando la vi ahí sorprendida Dan me guío para tocar Fall, empecé a cantar, ella estaba ahí, helada en su lugar con su mano ahuecando su rostro lleno de sorpresa, los nervios que tenía antes fueron desapareciendo poco a poco, todo iba bien, andaba como lo había planeado, Camille empezó a llorar, casi me detengo para quitarles las lágrimas que corrían por sus mejillas, cuando finalicé Fall, Dan inmediatamente me miro haciendo que lo mirara a él y solté mi guitarra cuando pude reconocer las notas de Up que dan iba tocando, mi sonrisa seguía ahí junto a la de ella, comencé a cantar, ella cantaba en silencio la canción, la había escuchado decir un día que esa era su canción favorita, cuando finalice la canción y tome el regalo que estaba junto a mí y caminé hacia ella, no dudo ni un segundo en abrazarme, algo que yo correspondí, ella miraba el ramo llenos de flores rojas, con tulipanes como a ella le gusta, ella trataba de articular palabras, pero no podía, luego de un tiempo la volví a abrazar.

            -Feliz Cumpleaños Camille –Dije feliz haciendo que ella suspirara
            -Y-Yo, no puedo creer que esto haya pasado –Solté una risa leve-, Gracias.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Capitulo 9-

‘‘Justin te anda buscando como loco. ’’








            Es prodigioso como una persona te hace sentir diferente, como la presencia de una persona consigue cambiar el ambiente volviéndolo sosegado, dándole un cambio, uno que no cualquiera logra, uno que sólo esa persona, que para ti, es especial, aunque estés cegada por una ola de desconfianza, cuando la falta de valor para lograr ser fuerte te lo impone, te empieza a detener en el camino, transformándolo de tal forma que no seas capaz de salir indemne de ahí.

            Es lindo ver como alguien se preocupa por ti, hasta en el más minúsculo detalle, tomando en cuenta que es la persona que menos pensabas, que menos creíste que al menos una palabra articulara para ti, pues así lo era, ese chico que me ayuda a recobrar la confianza en mí misma, en lo que soy, se ha transformado en un ser importante para mí y para mi andar.

            Era jueves, hacia aproximadamente 5 días se emprendió el viaje de Christian, ya me he tornado vulnerable a la soledad cotidiana, a no tener quien me haga reír a las altas horas de la madrugada, Ryan se regresó a su hogar hace unos días, he de subsistir sola en conclusión. He estado bajando de peso por la falta de hambre, lágrimas no me quedan, no hacía mucho que Justin me había visitado para ver cómo marchaba mi vida independiente, me he de divertir mucho cuando menciona esas palabras con voz seria, él ha tomado un gran papel en mi vida.

-Camille, tienes que comer –Dijo Justin mientras señalaba el plato que se encontraba sobre el comedor-, te va a pasar algo si no comes
-No quiero –Chillé cruzando los brazos sobre mi pecho
-Vamos, por mí –Justin coloco su cara de perrito triste que sabía que en no iba a negar lo que me pedía.
-Justin, te pedí fue agua, no comida, aparte no tengo apetito –Dije retorciendo los gestos de mi rostro

            Justin soltó un suspiro de frustración sin quitarme los ojos de encima, mientras él seguía insistiendo y yo seguía negando pasaron unos largos minutos, hasta que di por terminada la pelea, eso hizo que se enfadara conmigo. Ya había caído la noche sobre saltando a Justin retrasándolo un poco.

-¿Estarás bien? –Dijo usando su tono de preocupación haciendo que se reflejara en sus ojos
-Sí, tranquilo
-¿En serio no quieres que--?
-Ve tranquilo Justin –Dije finalmente dejándolo poco convencido, sin embargo conseguí que siguiera su camino

            No es bueno sentirse vacío, observar como la persona que hace unos minutos te mantuvo sonriente, acompañada, se marcha, en este momento entra el remordimiento de haber dicho que todo iba a estar bien tomando en cuenta que la persona que me mantiene así se fue, conseguí colocarme mis audífonos y reproduje en ellas la canción Just Give Me A Reason de P!nk Feat Nate Ruess, me siento como si tuviera un rompecabezas justo al frente de mí, y tengo que buscar una manera de unirlas todas, este no constaba de unir y ya, esto era más que eso.








            Al despertar me percate de donde me había quedado, en el living, formándome un gran dolor de espalda que no me dejaba andar, es aquí cuando me detesto a mí misma de ser así, con todas mis fuerzas me logre levanta, andando hacia la cocina agarrando mi cereal de colores vertiéndolo en un bol ya previamente lleno de leche, me senté en la mesa de desayuno, escuchaba el sonido del silencio, exacto, nada, no escuchaba nada, todo sólo. Luego de ducharme y colocarme un vestido simple, junto a unas zapatillas que hacían juego con el color del vestido, así que decidí salir al Centro Comercial, tomé mi auto y tome rumbo hacia mi destino, al entrar escuché mucho escándalo, pero no le preste atención así que entre a una de las tiendas, miré, escogí, entré en los probadores, en  fin. Al salir de ahí el escandalo había aumentado estaba lleno de puras chicas como yo, hasta un tanto más pequeñas, de pronto se volvió una avalancha en dirección a mí, mis ojos se fijaron en una persona, justo quien la provocaba, veía a Justin corriendo, escapando de las chicas que venía tras él, no dude en sonreír al ver su sonrisa, se percató de mi presencia frente a él.

-Hey Camille –Dijo Justin con una sonrisa en su rostro mientras seguía corriendo
-Hola –Dije sin parar de reír
-¿Te gustaría correr conmigo? –Se encogió de hombros-, vamos, no seas aburrida
-No, tranquilo, aquí estoy bien
-Te llamo luego –Dijo ya alejándose en las mismas condiciones

            Justin se alejó con una gran cantidad de chicas corriendo tras de él, no puedo negar que la situación no era graciosa, porque verdaderamente lo era, es hermoso ver como las Beliebers no las arreglamos para hacerlo feliz, es algo que no cualquiera hace. Sin embargo, cuando esa se persona se lo merece hasta las estrella se intentan bajar.

            Ya habían pasado unos cuantos minutos desde que vi a Justin en el trayecto que andaba, me encontré con Ryan y Chaz en mi andar por el Centro Comercial, sólo Chaz se ofreció a hacerme compañía, mi teléfono no paraba de sonar, así que lo observe por un tiempo mientras Chaz observaba en la tienda de Videojuegos, tenía varias llamadas de Justin otras de Kenny, junto a varios mensajes

De: Justin
Camille, ¿Sigues en el Centro Comercial?
Avísame.

De: Kenny
Justin te anda buscando como loco.

De: Justin
¿Por qué no contestas mis llamadas?
Llama cuando veas esto.

            Se notaba algo preocupado por mi paradero pero envés de escribirle un mensaje de texto pensé mejor llamarlo, hasta que recordé que mi libertad para llamar se limitó de tanto marcarle a Christian, así que no me quedaba de otra.

Para: Justin
Sí, sigo aquí.
Chaz está conmigo ¿y tú? J

De: Justin
Todavía aquí, ya sin avalancha detrás de mí haha.
Estaba preocupado por ti ¿Dónde están?

Para: Justin
Hahaha.
En la tienda de Videojuegos, ven.

De: Justin
Dile a Chaz que no se muevan de ahí.

            Él estuvo ahí en una fracción de minutos, tal vez no estaba tan lejos de lo que imaginé, al sus ojos posarse en mí su rostro se iluminaron, en seguida me abrazó, se notaba algo cansado, lo podía notar en sus ojos, creo que corrió lo mismo que un maratón, mínimo le dio dos vueltas al gran Centro Comercial, cualquiera estaría cansado después de eso, recorrimos todo el Centro Comercial, yo entraba en cada tienda que me llamaba la atención, él no se despegaba de mi lado, al igual como no me dejaba pagar por mi cuenta, y eso me enfada un poco.

            -Justin, no tienes que hacerlo –Dije agradeciéndole-, de verdad
-Lo hago porque quiero regalarte hoy todo lo que quieras –Me miro con pura sinceridad en sus ojos
-Gracias Justin
-No tienes que agradecérmelo
-Y cuéntame ¿Cuántas vueltas terminaste dándole a Centro Comercial? –Dije entre risas al recordar el momento, haciendo que el también riera
-Unas tres veces creo, después de la segunda perdí la cuenta –Dijo entre risas haciéndome reír
-Tus Beliebers son--
-Son especiales
-Si –Susurré asintiendo para mí misma

Recordaba mi estancia en Houston, donde comencé a ser Belieber, recordaba cuando cada tarde entraba para saber de su estado, cuando me puse a comprar todas sus canciones por iTunes, canciones que aun escucho y permanecen en mi teléfono, cuando un día llegue a colocar un momento de afiches y mi papá entró y me hizo quitarlo al instante, y muchos otros recuerdos. Justin decidió tomar rumbo a mi casa junto a mí, al llegar me ayudó con las bolsas dejándolas en el living, nos sentamos en los muebles a que Justin contara su anécdota de la maratón que dio en el Centro Comercial, no paraba de reír, las muecas que hacía para cada momento, era una locura, mi teléfono comenzó a sonar detallando que tenía un mensaje, no me moleste en agarrarlo pero Justin sí, no debió de hacer esfuerzo porque estaba justo a su lado mirando como mi fondo era justamente de él, en el primer concierto del Believe Tour, casualmente de la parte acústica, me miro para luego picarme el ojo, con pura picardía en sus ojos y yo muy sonrojada capaz estaba como un tomate o más roja si eso podía ser posible, entro a lugar de los mensajes haciéndolo sonreír dejándome en duda de quién me habría escrito.

-Hola Camille –Dijo imitando la voz de una chica-, espero y te vaya bien por Atlanta –Reí por su voz-, te extraño mucho mejor amiga –Hizo un gesto junto a un ooww que me hizo reír-, dentro de unos días iré a visitarte, tengo mucho que contarte –Colocó una mano en su pecho-, con cariño, Isabella.
-¡Sí! –Dije subiendo mis brazos en triunfo.
-¿Quién es ella? –Dijo aun mirando el contenido de mi teléfono
-Mi mejor amiga, vive en Houston, la conozco desde pequeña, más bien desde que tengo uso de razón –Dije sonriendo
-Ah, ¡Por cierto!
-¿Sí?
-Que sexy chico el de tu fondo –Dijo con picardía en sus ojos
-Mucho, créeme que si
-¿Ya lo conoces en persona?
-Lo estoy contemplando en estos momentos –Dije mientras se nos formaba una sonrisa a los dos
-¿Eres Belieber?
-Sí –Confesé

            Justin seguía sonriente, y más cuando confesé que soy Belieber es curioso como de un tiempo para acá no creía ni en la más mínima posibilidad de conocerlo, nunca pensé que llegaríamos a tener esta relación de amigos, él es el propósito por la cual seguí adelante con la situación de Christian, le temía a la soledad, a quedarme sola de por vida, él me encendió la luz, él me dio fuerzas con su ayuda y su apoyo, y más aún, me ayudó a confiar en mí misma.


Justin’s Point Of View:

            Era de tarde, un poco de aire libre o un paseo por el Centro Comercial no me iría mal, sin embargo, opté por una compañía como Kenny, al llegar muchas chicas se reunieron a mi alrededor, le señalé a Kenny que no se preocupara, hasta que llegó el momento que la cantidad de chicas se multiplico, era algo exorbitante, estos momento he de quejarme por no optar también por unos lentes más oscuro o algo para pasar un poco desapercibido, miré a mi alrededor observando a cientos de chicas ahí, miraba a todos lado buscando un espacio para salir corriendo, como pude abrí espacio entre ellas y empecé a correr, escuchando sus gritos.
           
            -Justin, no escapes
            -Te amo Justin
            -Te voy a atrapar Bieber
            -Kidrauhl ven aquí

            Y muchos más seguía corriendo, específicamente escapando de ellas, mientras Kenny iba justo de tras de ellas observando que todo fue en orden, ya después de dar una vuelta a la manzana, las ganas de seguir corriendo se desvanecían, cuando miré al frente luego de observar que muchas chicas más se unieron a la maratón, fije la mirada a la chica que tenía casi al frente, era Camille, la distinguí cuando ya me iba acercando a ella, ella sonrió al verme ahí, o fue que le hizo gracia la situación estaba pasando frente a sus ojos.

            -Hey Camille –Saludé aún corriendo, no me podía detener ya
            -Hola –Dijo ella soltando una risa
-¿Te gustaría correr conmigo? –Me encogí de hombro-, vamos, no seas aburrida –Dije sonriendo
-No, tranquilo, aquí estoy bien
-Te llamo luego –Dije aceptando su tranquilidad, no pretendía quitarle su tranquilidad

            Me alejé rápidamente, tomando en cuenta el paso que iba, volvía a darle la vuelta a la manzana, estaba realmente cansado, cuando de verdad logré escapar y Kenny ya volvía a estar junto a  mí, recordé que había visto a Camille, así que empecé a escribirle

Para: Camille
Camille, ¿Sigues en el Centro Comercial?
Avísame.

            Al ver que un no respondía me entró algo de preocupación, así decidí llamarla, pero aun así no respondía, ya había perdido la cuenta de cuantas veces le había marcado a su teléfono. Kenny optó por también enviarle un mensaje el cual confesó mucha información para mi gusto

Para: Camille
Justin te anda buscando como loco.

Cuando me lo mostró lo miré con cara de pocos amigos, él solo lo tomo como burla, seguí intentando la posible comunicación pero seguía marcándole y nada que aparecía, muchas cosas se me pasaban por la cabeza, desde que todas las Beliebers la habían tumbado de un empujón y estaba en la clínica hasta que la habían secuestrado, aunque, pensándolo bien la primera es más propensa a que pase, seguí insistiendo, hasta que sus respuestas llegaron.

De: Camille
Sí, sigo aquí.
Chaz está conmigo ¿y tú? J

Para: Camille
Todavía aquí, ya sin avalancha detrás de mí haha.
Estaba preocupado por ti ¿Dónde están?

De: Camille
Hahaha.
En la tienda de Videojuegos, ven.

Para: Camille
Dile a Chaz que no se muevan de ahí.

            Cuando leí que andaba con Chaz algo en mí se tranquilizó, estaba con buena compañía, a Chaz le tengo una gran confianza, es como un hermano para mí, él vivía en el mismo pueblo que yo en Canadá, pero cuando me mude a Atlanta él decidió trasladarse al mismo instante que yo, y ahora con esto de las giras nuestra amistad se fortaleció, y agradezco que mis mejores amigos se hayan venido conmigo a Estados Unidos, no sabría qué hacer si ellos. Mis pasos eran apresurados, hacia dejado muy atrás a Kenny, sabía que pronto me alcanzaría, cuando visualicé a Camille en las afuera de la tienda mirando su teléfono, mi rostro se iluminó, ella--, ella es especial para mí, es como si tomara un papel más que amiga en mi vida, pero me negaba a aceptarlo, era algo que aún no me sentaba a pensar la situación o las cartas que ella jugaba en mi vida.
                                                                                                
       

Pero sólo sé… que ella juega unas cartas muy fuertes en ella.