‘‘¿Estás
ahí?’’
Lo
que fácil llega fácil se va, eso cada día mi abuela me lo decía, cada día
llenaba mis oídos con sus palabras sabias, mi abuela era lo más cercano a poder
llamar madre, su dulzura me envolvía
como una bebé, podía pasar horas con ella, todo se tornaba tranquilo y
relajado. Poco después alrededor de yo tener 9 años de edad mi abuela falleció,
se dijo que fue asesinada, fue difícil, tanto que no lo podía creer, una
persona me arrebató a mi abuela en un minuto, sin tiempo a despedirme, golpe
duro.
Ya
habíamos llegado a la final del Believe Tour en Latinoamérica, el segundo show
en México, ha de terminar, Alfredo no paraba de insistir que me quedara hasta
el último, en ciertos momentos sonaba tan repetitivo que le decía que sólo lo
olvidara.
Justin
había estado un tiempo fuera con los chicos, y yo arregle mi maleta para partir
a Atlanta de regreso, miraba todo, y a decir verdad que no quería irme, pero
mis obligaciones no me dejaban, había dejado todo a un lado en Atlanta, alguien
tendrá que responder por ellos.
-Buenas, ¿ha visto a una linda princesa por aquí? –Dijo una
voz totalmente reconocida
-Uhm, creo que no la he visto –Dije luego de mirar a cada
lado
-Y esto es para ti –Dijo mostrando una rosa delante de mí
-¿E-Es para mí? –Dije anonada él miro a su alrededor
-No hay más gente por aquí –Dijo encogiéndose de hombros con
su sonrisa cautivadora
-Gracias –Apenas las palabras me salían
Observaba
las nubes pasar desde mi asiento de avión, no estaba de ánimos, sabía que no
vería a Justin por unas pocas semanas, en mi mano aún seguía la rosa que Justin
me había dado horas antes, la admiraba hasta el más mínimo pétalo una señora de
alta edad se encontraba a mi lado, me recordó rápidamente a mi abuela, sus
facciones era muy parecidas a las de ella, La señora volteo a observarme pero
algo más llamo su atención.
-Linda
rosa, querida –Me dijo con voz ronca tal señora
-Igual
que la persona que me la dio –Dije maravillada con la rosa
-El
amor es ciego, hija –Oh no, no esa charla del amor
-Le
tomo la palabra –Dije asintiendo
Poco
después el avión aterrizó en Atlanta, espere a que cierta cantidad de personas
desabordaran el avión mientras miraba mi celular, ya había regresado a la
normalidad, me levanté de mi puesto pero un chico de tez un tanto morena, un
poco más alto que yo me detuvo chocando contra mi cuerpo, en sus ojos negros
brillaba una lujuria, salí del aeropuerto ya con mis maletas en la mano,
Isabella me esperaba ahí afuera, cuando la vi me emocioné mucho, tanto que solté
todo lo que tenía en mis manos y corrí hacia ella, Isabella envolvió sus brazos
alrededor de mi cuerpo mientras yo rodeaba su cuello con los míos.
Cuando
entre de nuevo a mi hogar, sentí un vacío por las personas que llegue a
compartir en el Tour, siempre sonreía, siempre me mantenían activa, eran como
una familia totalmente funcional.
-Tienes que contarme muchas cosas –Mi mejor amiga me observó
con su típico rostro pícaro
-No es que hayan pasado muchas cosas así
-Estuviste un mes fuera con Justin, algo tuvo que haber
pasado Camille
-Y en ese mes, muchos conciertos –Dije entre risas
-¿Esta
rosa? –Dijo Isabella detallándola
-Me la obsequio Justin antes de venir –Una tierna sonrisa
salió de mi rostro.
Isabella
no dejó el tema en todo el día, estaba a punto de llamar a servicios
psiquiátricos, me estaba volviendo completamente loca cuando ella quería saber
algo insistía demasiado, tanto que terminaba diciéndole todo con tanta
frustración. Tome un refresco de la nevera al igual que mi amiga, ella me miro
confundida, acababa de recordar cuando la llame cuando estaba en Puerto Rico
porque ella regresaría a Texas.
-¿Tu
no deberías estar en Texas? –Pregunté
-¿Ahora no puedo estar aquí cuando llegas de viaje? –Dijo
Isabella colocando su mano sobre su pecho dolida por mi pregunta
-No es eso –reí entre dientes por su terquedad- sólo que no
recuerdo que hayas venido tanto a Atlanta
-¡Camille! –Exclamó Isabella un poco molesta- Siempre me
descubres, he decidido vivir aquí
-¿Qué? –Quede en mi lugar, alguien que hale de mi cabello
fuerte para despertar- sí estás jugando créeme que no es divertido
-No jugaría con algo como eso –Dijo Isabella encogiéndose de
hombros
-No sé qué haría sin ti –Nos unimos en un gran abrazo
Isabella siempre ha marcado parte de mi vida, siempre ha estado conmigo, es
como una hermana
Escuchar
puros gritos temprano por las mañana, debería de volverlo ilegal, ¿Quién va a
querer despertar con unos gritos como los de Isabella? Era como una alarma
humana, ella me animo a levantarme, me arreglé con algo simple y salimos, nos
detuvimos en Starbucks, unas merengadas y unos sándwich para desayunar, ella me
contaba cómo había convencido a sus padres de mudarse. Pasamos el resto del día
de tienda en tienda, como comúnmente lo hacíamos cuando estábamos juntas.
Justin
me escribía mensajes en ciertos momentos, cosa que yo respondía agradecida, y
no faltaba la sonrisa en mi rostro.
De:
Justin
El Believe Tour ha sido todo un éxito.
Extraño tus ánimos antes de empezar
¿Crees poder venir para el último
concierto?
Para:
Justin
Te lo mereces, yo igual lo extraño.
Lo intentaré :)
Isabella
notó mi sonrisa, y supo inmediatamente de quien se trataba, era como si su
mente se lo dijera tan rápido como su curiosidad la mataba.
-¿Justin?
–Dijo ella sonriente
-Sí –Susurré- Me ha hablado del concierto, y me ha dicho que
me extraña en el tour
-Oh dios –Dijo ella con ternura logrando ponerme roja como
un tomate- él te quiere
-Eso quiero yo creer –Dije sarcástica sin ánimos
Mi
teléfono vibro en mi mano, pero al observarlo noté inmediatamente que algo no
estaba bien, no estaba tan al tanto de las noticias como antes, aunque lo
intentaba.
De:
Justin
¿Has visto las fotos?
Estoy cansado de tanto acoso.
¿No se podrían encargar de sus propios
asuntos?
Rápidamente
entre en twitter a ver qué había pasado, hasta que muchas fotos en grande llamo
mi atención, él en Australia utilizando su skate, con su dorso descubierto. No
entendía que era lo que le disgustaba, hasta que más abajo mis ojos captaron otras
fotos de Justin en la playa, ya entendía todo.
Para:
Justin
Sí, no dejes que te manejen con su mala
forma de hacer algo.
Ellos no merecen que estés así.
Descansa.
De: Justin
En la playa es como si a ellos nos les
interesara mi privacidad.
Busco relajarme lo más que puedo
Para:
Justin
Tranquilo, descansa, debes estar agotado.
De: Justin
Gracias por siempre estar para mí.
Buenas Noches :)
Para:
Justin
No tienes que agradecerme, descansa
Estuve
hablando un tiempo con Scooter, me había enterado de su compromiso, y quería
felicitarlo por eso, él me hacía reír mucho, que su aspecto no te haga dudarlo,
sin embargo, ya encontró a su chica ideal, y estoy feliz por ello.
-¿Tú crees que vaya a tranquilo después del acoso que tuvo? –Dice
Scooter confundido
-Eso espero, se notaba enojado cuando me escribió –Dije mientras
dejaba encendida la lámpara de la mesilla
-Créeme que lo estaba –Aseguró
-No lo dudo, tener a mucha gente a tu alrededor intentando
sacar lo peor de ti, solo para satisfacer sus noticias, hay cosas mejores sobre
que hablar una revista. –Scooter suspira al otro lado de la línea
Extrañamente
escuche sonidos afuera fuertes, me levanté de donde estaba, saliendo de mi
habitación, caminando por el pasillo oscuro. Daba escalofrío ver todo así
apagado.
-¿Isabella?
–Chillé en voz alta
-¿Es conmigo? –Dijo Scooter desde mi celular que se
encontraba justo en mi oído
-Espera un momento –Susurré
-¿Está pasando algo? –Preguntó Scooter
Seguí caminando con el teléfono en mi oído,
camine en busca de algo extraño por el living y otras partes de la casa, tenía
miedo, cuando entré a la cocina la puerta que daba a la parte trasera estaba
entre abierta, mis nervios subieron más, haciéndome temblar, Scooter aún seguía
ahí, intentando adivinar que pasaba, mis manos sudaban, hasta que sentí que
algo impactó en mi cabeza haciéndome perder todo mi equilibrio, desbotonándome
completamente.
No One’s Point Of View:
-¿Camille? –Chilló Scooter al escuchar un chasquido desde el
otro lado del teléfono
-¿Estás ahí? –Gritó aún más fuerte, el miedo se apoderaba de
él
-¿A quién le gritas bro? –Salió Justin con su cabello
enmarañado sin ninguna igual de todo lo que pasaba.
-E-Es Camille, hablaba con ella, después todo se tornó raro,
ella estaba llamando a Isabella en voz alta, como si hubiera escuchado algo dentro
de su casa, no, no sé qué pasó, escuche un ruido de algo rompiéndose y ella
dejó de hablar –Dijo Scooter preocupado hacia el chico que se encontrado frente
a él
-Tranquilo, capaz no le pasó nada
Mientras
todo conducía cada vez peor, alrededor de horas, un dolor de cabeza invadía la
cabeza de Camille, al igual que dolor en sus muñecas y tobillos, debido a la cuerda
que las mantenían unidas, sin darle chance a moverse, y entender donde se
encontraba, su cabeza ardía, rasguños estaban plasmados en sus brazos, al igual
de golpes que se tornaban morados.
Isabella,
no sabía que hacer o que decir, había conseguido todo ese desastre, los vidrios
en el suelo junto a una hoja perfectamente escrita, ‘‘Sí la buscan la conseguirán sin vida’’ toda su valentía se desplomo
en ese momento, en un instante intento llamar a Justin, pero este no respondía
a sus llamadas, al igual que con Alfredo y Allison, no contestaban a sus
llamadas, no le quedó de otra que llamar a Christian así estuviera en Francia.
-¿Christian?
–Dijo Isabella dudosa
-Isabella
¿Qué ha pasado? –Dijo Christian curioso
-C-Camille ha desaparecido, yo… yo no sé qué sucedió, yo
solo acabo de salir de mi habitación, la cocina estaba hecha un desastre y fui en
busca de ella por toda la casa, y-yo tengo miedo Chris –Dijo Isabella rompiendo
en llanto
-¿Qué? –Dijo Christian desesperado- ¿La has llamado?
-¿Crees que soy estúpida?, claro que he intentado llamarla
pero no contesta, sólo había una hoja diciendo que si la buscábamos la conseguiríamos
sin vida –Isabella se atraganto al decir esas palabras
-Mie*rda –Maldijo Christian pasando su mano con nerviosismo
por su nuca y luego por su cabello rubio- Intentaré llegar lo más rápido que
pueda. ¿Le has avisado a alguien más?
-No, he llamado a Justin pero no me contesta las llamadas,
Christian, tengo miedo –Dijo Isabella asustada por la situación en la que su
amiga se podría encontrar
-Sigue intentando, no te preocupes, veras que la tendremos
en casa pronto.
Isabella
solo le quedaba confiar, aunque eso es lo primero que les va a ir con solo
pensar que era lo que en realidad está pasando, ella seguía llamando a Justin y
a Alfredo para luego pasar a Allison pero no contestaban aún, el concierto se
estaba dando en esos momentos y era totalmente imposible que alguno respondiera
y más Justin.
Ellos
no se esperaban que algo pasara.
Nadie
se lo esperaba
Al
finalizar el concierto, Justin enviaba mensajes frecuentes a la chica que poco
a poco ha querido sin admitirlo, siempre ha pensado que ellos no llegarían a
algo, Camille es muy dulce para un chico como él que no está presente a menudo,
los momentos que pasaron juntos le ha dado a entender que ella es más
importante de lo que pensaba, la necesitaba, ella había logrado frenar a ese
drogadicto que se había construido dentro de él.
Isabella
seguía llamando a Justin, ya había logrado hablar con Alfredo y no podían creer
lo que pasaba.
-Justin, gracias a Dios
que respondes –Dijo Isabella aclarando su voz
-¿Qué ha pasado? –Dijo Justin
entre risas hacia la amiga rota de Camille
-Camille… -Su voz se
desvaneció al intentar pronunciarlo
-¿Q-Que ha pasado Isabella? Dime –Lanza Justin con puro
temor en su rostro
-Justin, ella ha sido secuestrada
En
ese momento Justin entendió todo, Camille asustada en Brasil, ese mensaje
extraño, la cierta distancia de Camille con él, el miedo plasmado en los ojos
de ella, todo, como haber completado un rompecabezas, pero este no daba un
resultado bueno. Justin quedo sin palabras, sin saber cómo hacer o reaccionar,
muchos recuerdos de Julie abarcaron mi mente, cegándome la vista con las lágrimas
que se estaban acumulando en mis ojos.
No.
No la
voy a perder.
Ella
es fuerte y saldrá de esto.
La
salvaré