‘‘¿Y qué te hace pensar que yo si podré?’’
-Ven Camille tenemos que hablar -Dijo
mi papá con su tono desafiante como de costumbre
-Si papá, dime, ¿qué pasa? -Dije mientras me sentaba justo al lado de él
-Bueno, quería decirte que no quiero que veas este viaje como un abandono de mi parte, a menudo estaré visitándolos, y también te quería entregar un regalo -Dijo la última oración mientras sacaba un sobre blanco de su maletín de trabajo, y me lo coloco sobre la mesa justo enfrente de mí. Ten, ya te lo mereces.
Yo poco a poco abría tal sobre al observar su interior contenía algo parecido a una carta, al sacarla observé a mi papá con una mueca para hacer notar lo confundida que yo estaba en ese momento, al abrirla, si, era de un banco, específicamente una tarjeta, al leerla pude notar que en ella contenía mi nombre perfectamente grabado
-¿Qué se supone que yo haga con esto? -Le dije a mi papá con un tono algo defensivo, y haciendo referencia a tal regalo
-Pienso que eres lo suficientemente madura para llevar los gastos de Christian y lo que tú necesites -Dijo mi padre uniendo su mano con la mía. -Definitivamente es algo que yo no le pude entregar a Christian por enviarlo a temprana edad para entregarle eso
-¿Y qué te hace pensar que yo si podré? -Dije confundida mirando fijamente el objeto
-Porque así no dependerán completamente de mí y me da oportunidad de ir alargando mis visitas -Dijo bajando repentinamente su mirada
-¿Por qué dices eso? ¿Cómo que alargarlo? ¿Por qué? -Dije a punto de entrar en pánico
-Es que tendré que irme del país por unos meses Camille, por favor ve a tu cuarto y termina de recoger todo -Dijo mi padre levantándose de la mesa.
Me dirigí hacia mi habitación, me senté en el sofá a analizar ese suceso, ese Es que tendré que irme del país por unos meses pasaba cada vez más por mi mente, pues no sabía que pasaba, y creo que es necesario saberlo, luego de tanto pensar terminé de recoger mis cosas, bajé mis maletas con la ayuda de Anabel, eran alrededor de 5 maletas, no sé cómo haría en el aeropuerto, así que me dispuse a comer, mientras recordaba cada momento de mi niñez, mis clases de ballet, mis clases de guitarra y de vocalización, los cuales aún asisto, mis presentaciones cada 3 meses, simplemente inolvidable.
-Si papá, dime, ¿qué pasa? -Dije mientras me sentaba justo al lado de él
-Bueno, quería decirte que no quiero que veas este viaje como un abandono de mi parte, a menudo estaré visitándolos, y también te quería entregar un regalo -Dijo la última oración mientras sacaba un sobre blanco de su maletín de trabajo, y me lo coloco sobre la mesa justo enfrente de mí. Ten, ya te lo mereces.
Yo poco a poco abría tal sobre al observar su interior contenía algo parecido a una carta, al sacarla observé a mi papá con una mueca para hacer notar lo confundida que yo estaba en ese momento, al abrirla, si, era de un banco, específicamente una tarjeta, al leerla pude notar que en ella contenía mi nombre perfectamente grabado
-¿Qué se supone que yo haga con esto? -Le dije a mi papá con un tono algo defensivo, y haciendo referencia a tal regalo
-Pienso que eres lo suficientemente madura para llevar los gastos de Christian y lo que tú necesites -Dijo mi padre uniendo su mano con la mía. -Definitivamente es algo que yo no le pude entregar a Christian por enviarlo a temprana edad para entregarle eso
-¿Y qué te hace pensar que yo si podré? -Dije confundida mirando fijamente el objeto
-Porque así no dependerán completamente de mí y me da oportunidad de ir alargando mis visitas -Dijo bajando repentinamente su mirada
-¿Por qué dices eso? ¿Cómo que alargarlo? ¿Por qué? -Dije a punto de entrar en pánico
-Es que tendré que irme del país por unos meses Camille, por favor ve a tu cuarto y termina de recoger todo -Dijo mi padre levantándose de la mesa.
Me dirigí hacia mi habitación, me senté en el sofá a analizar ese suceso, ese Es que tendré que irme del país por unos meses pasaba cada vez más por mi mente, pues no sabía que pasaba, y creo que es necesario saberlo, luego de tanto pensar terminé de recoger mis cosas, bajé mis maletas con la ayuda de Anabel, eran alrededor de 5 maletas, no sé cómo haría en el aeropuerto, así que me dispuse a comer, mientras recordaba cada momento de mi niñez, mis clases de ballet, mis clases de guitarra y de vocalización, los cuales aún asisto, mis presentaciones cada 3 meses, simplemente inolvidable.
Me levanté aproximadamente a las 6 de la mañana, para ir directamente al aeropuerto, me cheque para montar al avión hacia Atlanta, no fue mucho por tiempo, yo solo miraba por mi ventana las nubes que formaba dibujos sacados de mi imaginación, al momento sentí una presión eso indicaba que ya estaba aterrizando el avión, al llegar cogí mi bolso de mano y bajé del avión apresuradamente, y observé que mi hermano estaba esperándome junto a dos de sus amigos, no quería llegar y quedarme en casa, sólo quería retomar mis clases. Mientras esperaba en una fila para inmigración escuche una voz un tanto reconocible, pero no le tome mucha atención cuando escuche una risa incomparable, yo seque mi cara ya que había estado llorando, puede que tuviera todo el rímel esparcido alrededor de mis ojos llorosos, pero aun así me digne a voltear, justo cuando volteo mis ojos captaron a una persona junto a grupo de chicos, sí, era yo quien yo pensaba
No hay comentarios:
Publicar un comentario