‘‘Justin
te anda buscando como loco. ’’
Es
prodigioso como una persona te hace sentir diferente, como la presencia de una
persona consigue cambiar el ambiente volviéndolo sosegado, dándole un cambio,
uno que no cualquiera logra, uno que sólo esa persona, que para ti, es
especial, aunque estés cegada por una ola de desconfianza, cuando la falta de
valor para lograr ser fuerte te lo impone, te empieza a detener en el camino,
transformándolo de tal forma que no seas capaz de salir indemne de ahí.
Es
lindo ver como alguien se preocupa por ti, hasta en el más minúsculo detalle,
tomando en cuenta que es la persona que menos pensabas, que menos creíste que
al menos una palabra articulara para ti, pues así lo era, ese chico que me
ayuda a recobrar la confianza en mí misma, en lo que soy, se ha transformado en
un ser importante para mí y para mi andar.
Era
jueves, hacia aproximadamente 5 días se emprendió el viaje de Christian, ya me
he tornado vulnerable a la soledad cotidiana, a no tener quien me haga reír a
las altas horas de la madrugada, Ryan se regresó a su hogar hace unos días, he
de subsistir sola en conclusión. He estado bajando de peso por la falta de
hambre, lágrimas no me quedan, no hacía mucho que Justin me había visitado para
ver cómo marchaba mi vida independiente,
me he de divertir mucho cuando menciona esas palabras con voz seria, él ha
tomado un gran papel en mi vida.
-Camille, tienes que comer –Dijo Justin mientras señalaba el
plato que se encontraba sobre el comedor-, te va a pasar algo si no comes
-No quiero –Chillé cruzando los brazos sobre mi pecho
-Vamos, por mí –Justin coloco su cara de perrito triste que
sabía que en no iba a negar lo que me pedía.
-Justin, te pedí fue agua, no comida, aparte no tengo
apetito –Dije retorciendo los gestos de mi rostro
Justin
soltó un suspiro de frustración sin quitarme los ojos de encima, mientras él
seguía insistiendo y yo seguía negando pasaron unos largos minutos, hasta que
di por terminada la pelea, eso hizo que se enfadara conmigo. Ya había caído la
noche sobre saltando a Justin retrasándolo un poco.
-¿Estarás bien? –Dijo usando su tono de preocupación
haciendo que se reflejara en sus ojos
-Sí, tranquilo
-¿En serio no quieres que--?
-Ve tranquilo Justin –Dije finalmente dejándolo poco
convencido, sin embargo conseguí que siguiera su camino
No
es bueno sentirse vacío, observar como la persona que hace unos minutos te
mantuvo sonriente, acompañada, se marcha, en este momento entra el
remordimiento de haber dicho que todo iba a estar bien tomando en cuenta que la
persona que me mantiene así se fue, conseguí colocarme mis audífonos y
reproduje en ellas la canción Just Give Me A Reason de P!nk Feat Nate Ruess, me siento
como si tuviera un rompecabezas justo al frente de mí, y tengo que buscar una
manera de unirlas todas, este no constaba de unir y ya, esto era más que eso.
Al
despertar me percate de donde me había quedado, en el living, formándome un
gran dolor de espalda que no me dejaba andar, es aquí cuando me detesto a mí
misma de ser así, con todas mis fuerzas me logre levanta, andando hacia la
cocina agarrando mi cereal de colores vertiéndolo en un bol ya previamente
lleno de leche, me senté en la mesa de desayuno, escuchaba el sonido del
silencio, exacto, nada, no escuchaba nada, todo sólo. Luego de ducharme y
colocarme un vestido simple, junto a unas zapatillas que hacían juego con el
color del vestido, así que decidí salir al Centro Comercial, tomé mi auto y
tome rumbo hacia mi destino, al entrar escuché mucho escándalo, pero no le
preste atención así que entre a una de las tiendas, miré, escogí, entré en los
probadores, en fin. Al salir de ahí el
escandalo había aumentado estaba lleno de puras chicas como yo, hasta un tanto
más pequeñas, de pronto se volvió una avalancha en dirección a mí, mis ojos se
fijaron en una persona, justo quien la provocaba, veía a Justin corriendo,
escapando de las chicas que venía tras él, no dude en sonreír al ver su
sonrisa, se percató de mi presencia frente a él.
-Hey Camille –Dijo Justin con una sonrisa en su rostro mientras
seguía corriendo
-Hola –Dije sin parar de reír
-¿Te gustaría correr conmigo? –Se encogió de hombros-,
vamos, no seas aburrida
-No, tranquilo, aquí estoy bien
-Te llamo luego –Dijo ya alejándose en las mismas condiciones
Justin
se alejó con una gran cantidad de chicas corriendo tras de él, no puedo negar
que la situación no era graciosa, porque verdaderamente lo era, es hermoso ver
como las Beliebers no las arreglamos
para hacerlo feliz, es algo que no cualquiera hace. Sin embargo, cuando esa se
persona se lo merece hasta las estrella se intentan bajar.
Ya
habían pasado unos cuantos minutos desde que vi a Justin en el trayecto que
andaba, me encontré con Ryan y Chaz en mi andar por el Centro Comercial, sólo
Chaz se ofreció a hacerme compañía, mi teléfono no paraba de sonar, así que lo
observe por un tiempo mientras Chaz observaba en la tienda de Videojuegos,
tenía varias llamadas de Justin otras de Kenny, junto a varios mensajes
De:
Justin
Camille, ¿Sigues en el Centro Comercial?
Avísame.
De:
Kenny
Justin te anda buscando como loco.
De:
Justin
¿Por qué no contestas mis llamadas?
Llama cuando veas esto.
Se
notaba algo preocupado por mi paradero pero envés de escribirle un mensaje de
texto pensé mejor llamarlo, hasta que recordé que mi libertad para llamar se
limitó de tanto marcarle a Christian, así que no me quedaba de otra.
Para:
Justin
Sí, sigo aquí.
Chaz está conmigo ¿y tú? J
De:
Justin
Todavía aquí, ya sin avalancha detrás de mí
haha.
Estaba preocupado por ti ¿Dónde están?
Para:
Justin
Hahaha.
En la tienda de Videojuegos, ven.
De:
Justin
Dile a Chaz que no se muevan de ahí.
Él
estuvo ahí en una fracción de minutos, tal vez no estaba tan lejos de lo que
imaginé, al sus ojos posarse en mí su rostro se iluminaron, en seguida me
abrazó, se notaba algo cansado, lo podía notar en sus ojos, creo que corrió lo
mismo que un maratón, mínimo le dio dos vueltas al gran Centro Comercial, cualquiera
estaría cansado después de eso, recorrimos todo el Centro Comercial, yo entraba
en cada tienda que me llamaba la atención, él no se despegaba de mi lado, al
igual como no me dejaba pagar por mi cuenta, y eso me enfada un poco.
-Justin,
no tienes que hacerlo –Dije agradeciéndole-, de verdad
-Lo hago porque quiero regalarte hoy todo lo que quieras –Me
miro con pura sinceridad en sus ojos
-Gracias Justin
-No tienes que agradecérmelo
-Y cuéntame ¿Cuántas vueltas terminaste dándole a Centro
Comercial? –Dije entre risas al recordar el momento, haciendo que el también
riera
-Unas tres veces creo, después de la segunda perdí la cuenta
–Dijo entre risas haciéndome reír
-Tus Beliebers son--
-Son especiales
-Si –Susurré asintiendo para mí misma
Recordaba mi estancia en
Houston, donde comencé a ser Belieber,
recordaba cuando cada tarde entraba para saber de su estado, cuando me puse a
comprar todas sus canciones por iTunes, canciones que aun escucho y permanecen
en mi teléfono, cuando un día llegue a colocar un momento de afiches y mi papá
entró y me hizo quitarlo al instante, y muchos otros recuerdos. Justin decidió
tomar rumbo a mi casa junto a mí, al llegar me ayudó con las bolsas dejándolas
en el living, nos sentamos en los muebles a que Justin contara su anécdota de
la maratón que dio en el Centro Comercial, no paraba de reír, las muecas que
hacía para cada momento, era una locura, mi teléfono comenzó a sonar detallando
que tenía un mensaje, no me moleste en agarrarlo pero Justin sí, no debió de
hacer esfuerzo porque estaba justo a su lado mirando como mi fondo era justamente
de él, en el primer concierto del Believe Tour, casualmente de la parte acústica,
me miro para luego picarme el ojo, con pura picardía en sus ojos y yo muy
sonrojada capaz estaba como un tomate o más roja si eso podía ser posible,
entro a lugar de los mensajes haciéndolo sonreír dejándome en duda de quién me habría
escrito.
-Hola Camille –Dijo imitando la voz de una chica-, espero y
te vaya bien por Atlanta –Reí por su voz-, te extraño mucho mejor amiga –Hizo un
gesto junto a un ooww que me hizo reír-,
dentro de unos días iré a visitarte, tengo mucho que contarte –Colocó una mano
en su pecho-, con cariño, Isabella.
-¡Sí! –Dije subiendo mis brazos en triunfo.
-¿Quién es ella? –Dijo aun mirando el contenido de mi
teléfono
-Mi mejor amiga, vive en Houston, la conozco desde pequeña,
más bien desde que tengo uso de razón –Dije sonriendo
-Ah, ¡Por cierto!
-¿Sí?
-Que sexy chico el de tu fondo –Dijo con picardía en sus
ojos
-Mucho, créeme que si
-¿Ya lo conoces en persona?
-Lo estoy contemplando en estos momentos –Dije mientras se
nos formaba una sonrisa a los dos
-¿Eres Belieber?
-Sí –Confesé
Justin
seguía sonriente, y más cuando confesé que soy Belieber es curioso como de un tiempo para acá no creía ni en la
más mínima posibilidad de conocerlo, nunca pensé que llegaríamos a tener esta relación
de amigos, él es el propósito por la cual seguí adelante con la situación de
Christian, le temía a la soledad, a quedarme sola de por vida, él me encendió
la luz, él me dio fuerzas con su ayuda y su apoyo, y más aún, me ayudó a confiar en mí misma.
Justin’s
Point Of View:
Era
de tarde, un poco de aire libre o un paseo por el Centro Comercial no me iría
mal, sin embargo, opté por una compañía como Kenny, al llegar muchas chicas se
reunieron a mi alrededor, le señalé a Kenny que no se preocupara, hasta que llegó
el momento que la cantidad de chicas se multiplico, era algo exorbitante, estos
momento he de quejarme por no optar también por unos lentes más oscuro o algo
para pasar un poco desapercibido, miré a mi alrededor observando a cientos de
chicas ahí, miraba a todos lado buscando un espacio para salir corriendo, como
pude abrí espacio entre ellas y empecé a correr, escuchando sus gritos.
-Justin, no escapes
-Te amo Justin
-Te voy a atrapar Bieber
-Kidrauhl ven aquí
Y
muchos más seguía corriendo, específicamente escapando de ellas, mientras Kenny
iba justo de tras de ellas observando que todo fue en orden, ya después de dar
una vuelta a la manzana, las ganas de seguir corriendo se desvanecían, cuando
miré al frente luego de observar que muchas chicas más se unieron a la maratón,
fije la mirada a la chica que tenía casi al frente, era Camille, la distinguí
cuando ya me iba acercando a ella, ella sonrió al verme ahí, o fue que le hizo
gracia la situación estaba pasando frente a sus ojos.
-Hey
Camille –Saludé aún corriendo, no me podía detener ya
-Hola
–Dijo ella soltando una risa
-¿Te gustaría correr conmigo? –Me encogí de hombro-, vamos,
no seas aburrida –Dije sonriendo
-No, tranquilo, aquí estoy bien
-Te llamo luego –Dije aceptando su tranquilidad, no pretendía
quitarle su tranquilidad
Me
alejé rápidamente, tomando en cuenta el paso que iba, volvía a darle la vuelta
a la manzana, estaba realmente cansado, cuando de verdad logré escapar y Kenny ya
volvía a estar junto a mí, recordé que había
visto a Camille, así que empecé a escribirle
Para:
Camille
Camille, ¿Sigues en el Centro Comercial?
Avísame.
Al
ver que un no respondía me entró algo de preocupación, así decidí llamarla,
pero aun así no respondía, ya había perdido la cuenta de cuantas veces le había
marcado a su teléfono. Kenny optó por también enviarle un mensaje el cual
confesó mucha información para mi gusto
Para:
Camille
Justin te anda buscando como loco.
Cuando me lo mostró lo
miré con cara de pocos amigos, él solo lo tomo como burla, seguí intentando la
posible comunicación pero seguía marcándole y nada que aparecía, muchas cosas
se me pasaban por la cabeza, desde que todas las Beliebers la habían tumbado de
un empujón y estaba en la clínica hasta que la habían secuestrado, aunque, pensándolo
bien la primera es más propensa a que pase, seguí insistiendo, hasta que sus
respuestas llegaron.
De:
Camille
Sí, sigo aquí.
Chaz está conmigo ¿y tú? J
Para:
Camille
Todavía aquí, ya sin avalancha detrás de mí
haha.
Estaba preocupado por ti ¿Dónde están?
De:
Camille
Hahaha.
En la tienda de Videojuegos, ven.
Para:
Camille
Dile a Chaz que no se muevan de ahí.
Cuando
leí que andaba con Chaz algo en mí se tranquilizó, estaba con buena compañía, a
Chaz le tengo una gran confianza, es como un hermano para mí, él vivía en el
mismo pueblo que yo en Canadá, pero cuando me mude a Atlanta él decidió
trasladarse al mismo instante que yo, y ahora con esto de las giras nuestra
amistad se fortaleció, y agradezco que mis mejores amigos se hayan venido
conmigo a Estados Unidos, no sabría qué hacer si ellos. Mis pasos eran
apresurados, hacia dejado muy atrás a Kenny, sabía que pronto me alcanzaría,
cuando visualicé a Camille en las afuera de la tienda mirando su teléfono, mi
rostro se iluminó, ella--, ella es especial para mí, es como si tomara un papel
más que amiga en mi vida, pero me negaba a aceptarlo, era algo que aún no me
sentaba a pensar la situación o las cartas que ella jugaba en mi vida.
Pero
sólo sé… que ella juega unas cartas muy fuertes en ella.
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