martes, 17 de diciembre de 2013

Capitulo 11-

‘‘Te atraparé’’




Camille’s Point Of View:

            A veces, un día de tu cumpleaños, en una ciudad donde sólo conoces la ruta que va de tu casa a la escuela y de la escuela a tu casa, ¿puede ser uno de los mejores? No creo, pero cuando sabes que alguien donde tú eres especial para él puede llegar a hacerte cambiar de parecer, de perspectiva, y créeme cuando se trata de un gran arreglo con tus flores favoritas y que te hagan un set acústico sólo para ti, que incluyen tus canciones favoritas, cuando lo vi ahí, sentado en su banco, junto a su guitarrista mi corazón se aceleró, quedé totalmente inmóvil en mi lugar, quedé ahí estática como una piedra, su sonrisa, la letra de las canciones, todo, mis lágrimas corrían por mis mejillas nos fin alguno, la felicidad destellaba en mí, a eso sí que le puedo llamar el mejor regalo que alguna vez me han dado, siempre he de sentirme inferior a los demás, la que en el aula se encuentra en la esquina donde ni los profesores la ven, donde en los recesos está sola sin nadie que me acompañe, pero llega Justin, y cambia el esquema de mi vida, me hace sentir afortunada de tenerlo y contar con él para lo que fuera, al fin de cuentas, él es el único con el que cuento, Justin había regresado con el fin de tomarse un descanso, no duraría toda la vida aquí, él había decido pasar más tiempo en el estudio que retomando la escuela, aunque eso no le hace nada de falta, su vida depende de la música, bueno, que se dedique a eso, y no lo puedo negar, él es especial.

            -Srita. Foward
            -S-Si dígame Profesora Smith –tartamudeé nerviosa
-Usted formará parte del Grupo 3 –Dijo mi profesora de literatura mientras anotaba en su libreta
            -¿G-Grupo? –Dije nerviosa, para ser sincera odio los trabajos en equipo
            -Sí, y su trabajo tratará sobre la novela Romeo y Julieta
-Sí Profesora Smith –Dije en tono derrotado viendo como a mi grupo se les formaba una sonrisa en su rostro

            Fue una tarde larga, no daba para nada más, llegue de la escuela y no dude en subir a mi habitación a dormir, olvidándome completamente del mundo, hundiéndome en mis sueños, de pronto un bosque apareció a mi alrededor, por donde miraba más árboles altos aparecían, escuchaba voces, voces desconocidas, ya empezaba a hiperventilar, el miedo ya empezaba a hacerse cargo de mí, camine en dirección arbitraria haciendo que las voces se escucharan más fuertes, prontamente cambié de dirección pero pasaba lo mismo estaban por todas partes, tapaba mis oídos con mis manos, el sonido disminuía pero sólo un poco no por completo, mis muñecas empezaban a doler, así que empecé a correr aún con las manos en mis oídos, los árboles pasaban a medida que yo aumentaba mi velocidad, me caía y continuaba, a este paso mis manos estaban desgarradas de tanto caerme hasta que me caí por última vez grité y todo se volvió negro, mis ojos se abrieron rápidamente, miré a mi alrededor me tranquilicé cuando vi mi habitación, justo en ese momento mi teléfono ubicado a mi lado sonó mostrando un mensaje de un número desconocido, al observarlo mi mano temblaba de miedo.

De: Desconocido
Te atraparé

            Eran horas de la madrugada, no podía salir corriendo o llamar a alguien en especial, por un momento pensé que era parte de mi imaginación, apague y prendí mi teléfono sin poder creer que cuando miré la bandeja de entrada ahí estaba el mensaje, seguía allí, el miedo se apoderó de mí, ¿Qué quería de mí?.




El miedo es lo que mata la mente.





            El sol salió con su máxima intensidad, ya tenía dieciséis, gran número, pero se siente igual, no crecí, no cambie, nadie me va a tratar diferente, nadie lo nota. Sabes, a veces la vida te da muchos golpes para que reacciones a lo que de verdad te da, la vida es como un cuento relatado por un idiota; un cuento lleno de palabrería y arrebato, que no tiene ningún sentido, mi vida es un río de sensaciones, carretera de curvas y resaltos, pero sin lugar a dudas es una incansable amiga que se va cuando ya nada más te puede pasar.

            Paseando por los pasillos del Centro Comercial sin destino alguno, mirando mi teléfono entontecida viendo como fotos de Justin iban por todos lados en las redes sociales, hoy era un día sin alboroto en el Centro Comercial, estaba calmado y eso me gustaba mucho, sin dudarlo la tranquilidad en estos momentos es mi mejor amiga. Leía como Justin torturaba a sus Beliebers con su soon haciendo reír con lo que le respondía a cada una, también había leído que faltaban una semana para que Justin partiera a Tailandia, muy lejos para ser exacta, mi teléfono vibraba como loco, Justin estaba llamando, creo que ya le tengo pavor a que cuando piense sobre algo, justo pase algo vinculado con eso, debería pensar menos.

            -Hey Camille –Dijo en un susurró haciéndome sonreír
-Hola –Dije toda animada, totalmente al contrario de la actitud de él haciendo que él soltara una risa leve
            -¿Dónde estabas ayer? –Dijo ya tomando su tono serio
-¿Ayer? –Dije dubitativa hasta que recordé que nadie supo de mí desde las tres de la tarde por estar soñando algo nada hermoso-, pues estuve durmiendo desde que llegue del colegio hasta altas horas de la madrugada ¿Por qué?
-Porque fui para sacarte a cenar –Dijo él con su tono derrotado-, y como no pude quería saber si querías almorzar conmigo, ya sabes que faltan días para irme a retomar el Tour
-Sí –susurré-, leí que el jueves partes a Tailandia
-Sí, ya se acaba mi descanso
-Lo sé, que rápido pasó el tiempo –Dije tomando dominio del volante de mi auto, para dirigirme a mi casa.
-Entonces, ¿Aceptas? –Pude imaginar como una sonrisa se formaba en su rostro
-Sí –Sonreí como una boba
-Bueno nos vemos en tu casa en una hora
-Dale –En ese preciso momento aceleré mi paso llegué a pensar que él iba a llegar y yo aun arreglándome

            Ya lista, vestida informal, con mis legging negros metalizados, junto a una blusa azul marino junto a unos zapatos altos del mismo color de la blusa, tomé mis cosas y salí, Justin se encontraba ahí con su sonrisa que me vuelve loca, era como si lo hiciera porque sabe que me encanta su sonrisa, me tendió su mano para que la tomara, cosa que hice sin dudarlo una vez.

            -Hola cariño –Dijo él con su tono romántico
-Hola corazón de melocotón –Dije al mismo tono que él haciendo que riera por mi juego de palabras

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